Mar del Plata (enviada especial) Cerca de 50 por ciento de los ingresos que perciben los «farmers» estadounidenses por sus commodities están compuestos por subsidios.
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El dato alarmó a los productores que asistieron a una charla con especialistas del sector de los Estados Unidos y que condujo el consultor Julio García Tobar. A través de una videoconferencia, García Tobar preguntó a diferentes expertos sobre el futuro de la agricultura.
Futuro
Entre otros, participaron Robert Paarlberg, de la Universidad de Harvard; Michael Boehlje, de Purdue; Juan Enriquez, de la Harvard Business School, y Cheryll Christiansen, del USDA. «Los subisidios y las restricciones al comercio, particularmente los commodities, van a ir desapareciendo lentamente», comentó optimista García Tobar. No obstante señaló la importancia de las discusiones en la Organización Mundial del Comercio en noviembre próximo y las negociaciones en torno del ALCA, aunque subrayó que «no podemos asociarnos a un país que subsidia a su producción, pone fuertes restricciones comerciales y al que es muy difícil ingresar con nuestros productos». Desde Estados Unidos, los expertos aseguraron que hasta que la Unión Europea no tome una acción similar, el país del Norte no reduciría sus subsidios. «Las ayudas al agro demoran la desaparición del sector en los Estados Unidos», indicaron.
Los bajos precios que registran las materias primas son la razón de los altos subsidios que reciben los agricultores, explicaron. «Hoy se debe producir mucho más para obtener rentabilidad», aseguró Enriquez.
En tanto, García Tobar aseguró que el sector agropecuario estadounidense, quizás en mayor medida que el argentino, «está atrapado en un efecto tijera, donde sus costos de producción aumentan, los precios de sus productos disminuyen y la única manera de mantener a sus agricultores con la cabeza afuera del agua es subsidiándolos» y agregó que por dicha razón «el dejar los subsidios es un tema crítico».
La falta de competitividad «es lo más preocupante para el campo argentino». En este sentido García Tobar indicó que la Argentina ocupa el puesto 42 de 49 naciones, según un estudio realizado por el Instituto de Desarrollo Gerencial de Suiza, con sede en Ginebra.
«La competitividad tiene que ver con la economía, las instituciones y el apoyo que los gobiernos dan al sector industrial en cuanto a la infraestructura», destacó el consultor en temas agropecuarios.
En cuanto al futuro del sector, Steven Blank, de la Universidad de Davis, indicó que habrá una «multiagricultura», dividida en dos grandes sectores: biotecnología y agroindustria por un lado y producción orgánica por el otro. Pero además previó un «papel destacado para las pequeñas y medianas empresas».
En este sentido Enriquez aseguró que es necesario escuchar las dudas del consumidor respecto de la biotecnología y «producir lo que el público demande».
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