Programa mohair
El programa de mejoramiento de la calidad del mohair es financiado por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Nación (SAGPyA) y ejecutado por el INTA.
Mejorar la calidad del mohair producido
Mejorar la cosecha y la presentación del producto
Mejorar el precio al productor
Situación inicial
La producción de mohair se encuentra en su mayoría en Río Negro, Neuquén y en el norte del Chubut, en manos de pequeños productores minifundistas. Estos productores cuentan con hatos de 100 a 350 chivas de raza Angora, criados en campos de baja producción forrajera y con escasas mejoras.
Situación actual
A partir de 1998 la SAGPyA y el INTA comenzaron a trabajar en conjunto con las tres provincias nombradas y el Programa Social Agropecuario, con el primer objetivo de demostrar que aplicando un paquete de técnicas simples y sin costo se podía elevar el precio del mohair. Un pequeño grupo de crianceros esquiló correctamente, clasificó y reunió su producto y ante los bajos precios, envió el mohair de mejor calidad a la fabricación de Top (cinta de fibra peinada), duplicando de esta forma sus ingresos. Esto actuó como detonante. Al año siguiente el grupo de productores interesados se incrementó y muchos otros crianceros, sin participar, observaron con interés esta actividad.
El primer objetivo se cumplió: se obtuvo un aumento del precio del producto y se logró captar el interés de los crianceros. Se pasó entonces a la segunda etapa. Ya con una mayor cantidad de productores involucrados, con las tres provincias interesadas y con la participación activa de organizaciones de productores, el programa incorporó diferentes actividades, lo que requirió de una mayor organización. La organización se canalizó a través de los comités provinciales, ámbito donde los productores toman decisiones en conjunto con los entes estatales.
En esta etapa el acento se puso en la capacitación de los crianceros en esquila, acondicionamiento y clasificación de los vellones. Los comités provinciales comenzaron el acopio del mohair y su venta en remate público superando las enormes dificultades existentes en el pasado dada la comercialización individual de unos pocos kilos.
Otro importante objetivo fue logrado en esta segunda etapa: el mejoramiento genético. A través de la utilización de semen de los animales superiores existentes en la región, se realizó un programa de inseminación artificial en cuatro cabañas privadas y estatales y se llevó adelante un complejo sistema de servicio dirigido a corral a productores seleccionados por la calidad de su mohair. Asimismo el programa Mohair brindó apoyo y obtuvo fondos para completar la instalación del Centro de Inseminación Artificial de la Asociación de Criadores de Angora de Río Negro (ARCAN), en Ing. Jacobacci. De esta forma, basándose en el mejoramiento genético, la calidad del producto se incrementa año a año.
Luego de tres años de trabajo intenso el programa logró un impulso importante a fines del año pasado. Los comités provinciales acopiaron y vendieron 30.000 kilos de mohair, cuyo precio superó en más del 300 % el precio de mercado existente al comienzo de las actividades del programa (3 pesos el kilo del mohair de menor calidad, contra los 80 centavos al barrer de 1998). Este mohair es el producto anual de más de 150 crianceros, muchos de ellos nucleados en siete cooperativas que participan del programa.
El broche de oro fue la concreción de una misión de crianceros a Australia, en diciembre de 2000, que adquirió para el programa 14 castrones de altísima calidad. Esos reproductores ya están en la Patagonia y serán utilizados este otoño para inseminación artificial a animales involucrados en el programa. Este logro no sería tan importante si no se hubiese realizado con la financiación de la Provincia del Neuquén, del Ente de Desarrollo de la Región Sur de Río Negro, de la SAGPyA, del INTA y además de la firma Pelama Chubut, principal comercializador de Mohair en la Argentina.
"El éxito del programa radica en unas pocas tecnologías simples, en el interés de los productores, en un fuerte apoyo del estado al desarrollo de una producción regional y en la participación del sector privado", comentaron Jorge Arrigo y Grenville Morris, veterinarios del INTA Bariloche y dos de los motores del Programa. "Todos los participantes del programa cumplen con su función específica, los estamentos políticos nacional y provinciales, el sector privado, los ganaderos y sus asociaciones y finalmente el sector tecnológico", subrayaron.
Queda claro que sólo la conjunción de estos sectores, cada uno con sus intereses particulares, puede lograr el éxito en el contexto de escasez de recursos económicos que viven las producciones regionales.

