La disolución del Instituto Nacional de Semillas (INASE) por parte del gobierno provocó el repudio de todo el sector agrícola. El organismo descentralizado de la Secretaría de Agricultura -reconocido internacionalmente-tenía la función de certificar y controlar la calidad de las semillas destinadas a la producción. Se respetaban sus objetivos, sus logros y su conducción. Ahora sólo será una oficina en un organismo que pierde peso en la construcción de medidas económicas. Se teme la desaparición de otros organismos clave para la actividad del campo y que continúe la pérdida de equipos técnicos en los que el Estado invirtió durante los últimos años. Tanto productores como semilleros se opusieron a la medida y la calificaron de "poco democrática e inconsulta".
ERNESTO FIGUERAS Ex secretario de Agricultura de la Nación
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La medida es nociva para el sector agropecuario. ¡Es una desjerarquización para la Secretaría de Agricultura que este tipo de medida la decida directamente la Jefatura de Gabinete! Desde el traspaso del organismo a la cartera agraria, que todavía no se sabe cómo se va hacer, hasta el hecho de que los representantes del campo se tienen que reunir con el jefe de Gabinete... todo constituye una falta de jerarquía de Agricultura. EDUARDO BUZZI Presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA)
Es lamentable que pase esto. Ya se lo comunicamos a Colombo, quien reconoció que no nos consultó. El INASE cumplía una función concreta de fiscalización y ordenaba la legislación en materia de semillas, entre otras tareas fundamentales. Además, dentro del organismo estaban representadas las distintas entidades, semilleros y productores... Entonces, me pregunto ¿por qué esta ortodoxia para desguazar al Estado también se extiende a un instituto eficiente, que no era deficitario y aportaba plata al Tesoro nacional? No hay ninguna justificación para haber disuelto este organismo, las autoridades exponen el supuesto argumento de reestructuración del Estado. Por otra parte hay más organismos amenazados de desaparecer, como el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV). ¡No es democrática la forma de tomar decisiones de ciertos funcionarios de este gobierno! OSCAR DOMINGO Presidente de la Asociación de Semilleros Argentina (ASA)
Estamos totalmente en desacuerdo con la medida. No fuimos consultados, fue imprevisto y nos sorprendió. En este momento no hay ninguna organización que operativamente lo reemplace. Estamos ante una situación por la que nunca habíamos pasado. El INASE era un organismo modelo de la administración pública, cumplía con sus funciones, no le creaba cargos al Estado porque se autoabastecía, era autárquico financieramente y pasaba parte de los recursos que obtenía al recurso nacional. El directorio no era rentado, ni siquiera cobraba viático. Es decir que no existe ninguna razón para que el gobierno haya tomado una decisión de este tipo, sin consultar a la actividad privada, que tiene una tradición de consenso y colaboración en este tipo de instituciones desde 1935. Evidentemente la medida no tiene ningún sustento técnico, ni administrativo, ni económico. Tampoco nos informaron que va a pasar de aquí en adelante. Ninguna funcionario se acercó a decirnos cómo sigue el proceso que estaba en marcha de aquí en adelante. Ya se están percibiendo las consecuencias, dado que no hay rótulos y no sabemos quién va a reemplazar a los directores. Además, funcionalmente de aquí en adelante todo tiene que ser firmado por el secretario de Agricultura, lo cual significa un importante inconveniente burocrático. SUSANA MERLO Ex subsecretaria de Alimentación y Mercados de la Nación
Es una decisión lamentable e induce a pensar que quien la adoptó no sabe ni de qué se trata el organismo, ni la trascendencia nacional e internacional que tiene. Además, la medida fue adoptada en un momento crítico, ya que tanto el tema genético como el de propiedad intelectual requieren equipos altamente profesionales, como el que tiene el INASE, y la decisión de decisiones muy rápidas que, justamente, no caracterizan actualmente a la gestión oficial.
Igualmente llama la atención que la medida de reducción se tome sobre un organismo que, además de ser chico -en términos del Estado-no le cuesta al Tesoro, ya que genera sus propios recursos y, como si fuera poco, cuenta con saldo a favor debido a su prolija administración. Con esto nadie gana, todo el sector agropecuario pierde, y no solo el de semillas, que es un mercado anual de más de u$s 900 millones, sino también el campo en conjunto ya que representa un nuevo recorte al área de Agricultura que, lejos de jerarquizarse, cada vez se diluye más. RODOLFO GOTH Presidente de la Asociación Forestal Argentina (AFOA)
No es una medida muy auspiciosa. Hay que tener en cuenta que el tema de semillas forestales en el INASE es un capítulo que se estaba formando recién ahora y es necesario. Esperemos que el nuevo organismo que surja asuma el rol que tenía el anterior. No sabemos las consecuencias que pueda traer la absorción del organismo por parte de la Secretaría de Agricultura, pero no hay que olvidar que el INASE tenía autonomía y fondos propios. Nos preocupa que a partir de ahora se sigan cumpliendo las mismas funciones que desarrollaba el ente disuelto.