Los productores agropecuarios solicitaron al gobierno nacional que ratifique el compromiso de financiar todos los gastos de la vacunación antiaftósica, estimados en 60 millones de pesos anuales, hasta el año 2002 inclusive, y el costo de la vacuna hasta 2004 para asegurar la continuidad de la lucha contra la enfermedad en el país.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Asimismo solicitaron al Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) el inmediato cumplimiento de los 14 puntos de seguridad sanitaria acordados en 1999, cuando se dejó de vacunar contra la aftosa, y cuya inobservancia fue la causante del retorno de la enfermedad que cerró los mercados internacionales a las carnes argentinas.
Ambos pedidos, junto al reclamo de la autarquía financiera del SENASA, forman parte de las conclusiones finales del 2 o Encuentro Nacional de Fundaciones de Lucha contra la Fiebre Aftosa que sesionó desde el viernes pasado y finalizó el domingo en la localidad de Huerta Grande, Córdoba.
Los productores destacaron que la promesa del financiamiento de por lo menos dos campañas anuales contra la aftosa, imprescindibles para erradicar la enfermedad, necesita una ratificación del máximo nivel gubernamental para aventar las dudas que genera el atraso en los pagos por parte del Ministerio de Economía.
Los ganaderos plantearon también que parte de los 90 centavos por cabeza que habitualmente pagan al SENASA cuando envían ganado a faena se destine a solventar la participación de las fundaciones en el circuito de control sanitario.
•Confiabilidad
La intervención de las organizaciones de productores para emitir los «pre-despachos de hacienda» y el precintado de los transportes de ganado en tránsito al frigorífico fue reclamada por el presidente del SENASA, Bernardo Cané, para dar transparencia y confiabilidad a los controles sanitarios.
Los ganaderos pidieron también una «reestructuración profunda del SENASA» para lograr la «descentralización operativa» que lo haga «más confiable y eficiente en el manejo de la política sanitaria y del control de policía animal» que son «atribuciones irrenunciables» del Estado, enfatizaron.
Dejá tu comentario