30 de mayo 2001 - 00:00

Se necesita planificación de la gestión empresaria

Evaluar sin una lectura de contexto a nivel sectorial, lleva a los agentes económicos involucrados en la cadena de producción y comercio de commodities a tomar decisiones en un ámbito de «especulación financiera», por lo tanto en un constante círculo vicioso de corto plazo.

Hoy debiéramos identificar cuáles son los principales factores que están afectando y lo harán en los próximos meses a nivel del sector agrícola de la Argentina, para tomar decisiones que permitan insertar en el sector la «cuota de optimismo argumentado» o en su defecto trabajar en esa dirección.

Los factores que afectan al mercado, no sólo están argumentados por los fundamentos propios del producto --oferta y demanda-sino también en la relación con los productos intermedios y finales que se logran a partir del grano y su globalización actual de esa oferta y demanda.
Esto que parece complicado, hoy con el avance de las técnicas de análisis son fáciles y simples de interpretar.

Lo visto a la actualidad ubican a las perspectivas de mercado en función a los siguientes factores:

• Estado de la demanda.

• Perspectivas de la economía de los Estados Unidos.

• Precios de los commodities en los mercados de futuros, en las posiciones representativas.

• Pérdida y sustitución de los mercados de colocación de la Argentina.

La recuperación esperada de los cereales, es producto directo de una mejora anticipada de los países en vías de desarrollo en los niveles de consumo de bienes alimentarios básicos
, luego de la crisis asiática.

Este fenómeno
no se hace extensivo a los forrajeros y a las harinas proteicas, por la crisis derivada del consumo de carne vacuna que se registra a nivel mundial, sumada a la producción récord de soja en Amé-rica del Sur y a la potencial producción de maíz en los Estados Unidos, afectando la demanda derivada de bienes intermedios para la industria de consumo.

Las tablas de
trigo, maíz y girasol muestran las cotizaciones históricas y proyectadas en el mes de mayo de 2001 en los principales mercados formadores de precios.

Los valores de trigo dan cuenta de una caída de 21% respecto de las cotizaciones observadas en 1997.

Esto es de vital importancia, la lectura correcta en un momento que los productores de trigo comienzan a evaluar su decisión definitiva de siembra para el ciclo 2001/2002 en la Argentina. Pero
en un país con altas tasas de interés domésticas como las actuales, se torna indispensable incluir otras variables tanto o más importantes que el precio en el control de gestión eficiente.

La lectura de maíz da una caída proyectada desde 1997 a la actualidad de 16%.
Esta caída no se ha agudizado, pues la demanda de carnes sustitutas (pollos) está sostenida en los principales mercados consumidores.

Pero fundamentalmente el mayor impacto está cuantificado a nivel de la
soja, donde para similares horizontes de análisis y con metodología homogénea, la caída es de 39%.

Mercados mundiales

Aquí, a nivel de la Argentina, surgen algunas complicaciones adicionales: los problemas sanitarios que enfrentan las carnes argentinas, las exportaciones de maíz de Brasil en la actualidad, un sector avícola brasileño con una dinámica mayor a la de EE.UU. en la colocación de la oferta en los mercados mundiales.

Todo esto va a afectar a los mercados de colocación de la Argentina, en el corto y media-no plazo.

Finalmente, las perspectivas de crecimiento 2001/'02 de la economía americana, con impacto internacional y las conclusiones son las siguientes: el Producto Bruto Interno (PBI) se espera que crezca en 2,5%; el producto industrial de un valor negativo en 2001, pasaría a 1,8% de cambio positivo. La tasa de interés (Prime Rate) en 7,37% para 2001, y se espera en 6,75% para el 2002.

La contrapartida en las mejoras programadas, para 2002 en la economía americana, está dada por,
un aumento en la tasa de desempleo que de 4.6% de 2001, pasaría a 5,2% en 2002.

En tanto para la región de
América latina se espera un recupero en la tasa de crecimiento de la economía, luego de una caída en el 2001, la tasa de cambio para 2002 sería de 4,6%. Para los países emergentes de Asia, la tasa de cambio esperada es de 6,8% para 2002.

Estas tasas de cambios regionales son superiores a las esperadas a nivel mundial: en 2000 el cambio fue de 4,3%; para el final de 2001 se espera que se ubique en 2% y para 2002 la recuperación del cambio se estima en 3%.

Las perspectivas internacionales con la ayuda de los factores de mayor impacto y los propios factores domésticos, colaboran en la elaboración de un plan de trabajo para el ciclo 2001/2003.


Es decir, un ciclo sería insuficiente a la hora de trabajar en el ejercicio de control de gestión empresaria a nivel de sector agropecuario en la Argentina, demandando 2 ciclos agrícolas una buena asignación de recur-sos. Este contexto demanda orden y prolijidad en nuestras gestiones empresariales.

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