Elhallazgo de animales vacunos con serología positiva de Fiebre Aftosa enArgentina, que motivó la implementación de un programa de emergencia sanitarianacional, repercutió en los mercados internacionales. Algunos países cerraronsus mercados a la carne sin procesar de origen argentino, y otros (Chile,Israel, Paraguay y Brasil) impusieron algunas restricciones al ingreso de carneargentina. Para evaluar la magnitud de este hecho basta solo el dato de que enlos primeros 7 meses de este año (período anterior a la crisis), estos mercadossignificaron el 41,4% de las exportaciones de carne fresca argentina en volumeny el 26,8% en valor, según datos de la Secretaría de Agricultura. Además delmercado de Estados Unidos, cuya importancia como mercado importador de carneargentina es ampliamente conocida, también se cerró el mercado canadiense, queen un año se había convertido en el principal comprador de carne frescaargentina (en volumen). Otros mercados que cerraron estaban manifestando unaevolución muy positiva y presentaban muy buenas perspectivas, tal es el caso deArgelia y Taiwán. En agosto solo se registra parcialmente los efectos de lacrisis de la Aftosa ya que la exportación de carne fresca fue solo un 12% menora la registrada en julio y si se considera el periodo enero-agosto 2000 lasexportaciones son un 19% mayores a las de enero-agosto de 1999. Esto se debe aque en durante ese mes todavía llegaban embarques hacia estos destinos que seencontraban en camino cuando se impusieron las prohibiciones y mediante laaveriguación del origen de la carne (trazabilidad) se autorizó el ingreso de lamisma. Otros embarques que tenían como destino alguno de estos mercados fueronredireccionados hacia otros destinos ; se puede observar un aumento de lasexportaciones a Chile (+52%), Israel (46%), Rusia , U.E., etc. Contrariamente alo esperado, el precio promedio de las exportaciones de carne fresca no seredujo sino que registró un aumento del 3% respecto a julio. Chile e Israel,principales receptores de las carnes que no se podían ubicar en los mercadosque habían cerrado no registraron una baja en las cotizaciones a pesar de lamayor oferta de carne argentina en ellos. En cambio Alemania, principalcomprador de la U.E. registró una baja del 5% en el precio promedio de la carnefresca enviada a este país. Los productos procesados -al garantizar la nopresencia del virus debido a la cocción- no fueron sujetos a ningunarestricción y su evolución fue positiva, aumentando en agosto un 20% conrespecto a julio y 6% con respecto a enero-agosto 1999. Desde Brasil, en tanto,el gobierno estima que las exportaciones de carne vacuna aumentarán un 25-30%en el 2000. Las exportaciones hacia EE.UU. no se han visto perjudicadas, ya queBrasil le exporta productos temoprocesados (el cocimiento garantiza la nopresencia de a Aftosa). Sin embargo, Brasil ve cada vez más lejana laposibilidad de enviar carne fresca a Estados Unidos. Según el director del USDAJohn Reddington, Brasil solo exportará carne fresca cuando este libre de Aftosasin vacunación lo cual se estima se logrará en el 2003. La Asociación deExportadores de carne vacuna brasileña (ABIEC) espera el inminente comienzo delos embarques hacia Rusia. En 1999 Brasil había aumentado sus exportaciones un50% (550.000 toneladas) y se esperaba que este año llegarían a las 650.000toneladas y 670.000 toneladas (peso carcasa) en el 2001. Europa, por su parte,no muestra limitaciones – al menos por fiebre aftosa- para el ingreso decarnes. En la actualidad. La producción de carne vacuna en la Unión Europearepresenta aproximadamente el 14% de la producción mundial. En los últimostiempos, el mercado comunitario de producción de carne vacuna está atravesandoun declive cíclico de la producción, si bien a una escala muy modesta. Segúnlas últimas estimaciones, en 1998, la producción de carne vacuna ascendió a 7,6millones de toneladas, es decir que registró una disminución del 4,2 % conrespecto a 1997. Esta caída se debió a la combinación de dos factores: unareducción cíclica de la producción tras alcanzar su nivel máximo en 1996, y elimpacto de las medidas de urgencia decididas en octubre de 1996 como respuestaa la crisis causada por el brote de Encefalopatía Espongiforme bovina (BSE) Lasmedidas adoptadas para hacer frente a la crisis causada por la BSE han sido laeliminación de todos los bovinos de más de 30 meses de edad en el Reino Unido;el sacrificio selectivo en algunos Estados miembros; y la posibilidad de quelos Estados miembros apliquen la prima por transformación de terneros o elsacrificio temprano de los terneros para carne. En 1999, el consumo de carne devacuno en la Comunidad Europea era aproximadamente de 19 kg. por persona. Latendencia descendente de los precios está afianzando el consumo de este tipo decarne y compensando la disminución que sufrió durante la crisis que se produjoen 1996 con motivo del brote de BSE. Tras el descenso del 7,4 % registrado en1996, debido esencialmente a dicha crisis, el consumo de carne de vacuno serecuperó en cierta medida en 1997 (hasta el 2,7 %) y en 1998 (hasta el 2,8 %).La instauración de programas comunitarios para promover la calidad de la carnede vacuno ha contribuido al restablecimiento de la confianza de losconsumidores. Con objeto de reafirmar la calidad de la carne europea, laComunidad efectúa pagos para la financiación de medidas de promoción de lacarne con una identificación específica. Las normas relacionadas con dichospagos deben evaluarse en un contexto más amplio, como es el de lasdisposiciones que regulan los niveles de salubridad e inocuidad de losproductos. El ganado vacuno se identifica y registra en las bases de datosnacionales en un esfuerzo por mejorar la trazabilidad. Además, la Comisiónpropone la aplicación de un régimen relacionado con las nuevas normas deetiquetado de la carne de vacuno.

