31 de mayo 2001 - 00:00

Soja: alzas para los precios de la harina

Un importante crecimiento en los precios de la harina de soja en el mercado mundial se registró durante mayo.

En Rotterdam, el producto de origen argentino cotizaba a u$s 180 por t al 23/05, frente a u$s 161 t de la cotización promedio de abril, según un informe elaborado por la consultora Granos del Paraná.

Esto no es un dato menor al momento de abordar las perspectivas que enfrenta la comercialización de la soja, ya que la harina es el principal producto de su molienda y, en consecuencia, el determinante de la capacidad de pago de la industria aceitera.

Márgenes

Dicho potencial de pago experimentó en nuestro país durante este mes un aumento de u$s 14 por t, ubicándose en u$s 160 por ton finalizada la semana del 24/05, lo que determina un margen para la molienda neto para la industria local del orden de los u$s 10/ 15 por t.

El principal factor de esta positiva evolución en los valores de la harina de soja se encuentra en una mayor demanda, situación que se traduce en un incremento de la proyección de 5,4 millones de toneladas en el volumen total de grano de soja a industrializar en el mundo durante los dos últimos trimestres del ciclo 2000/'01, léase abril/junio y julio/setiembre de 2001, en comparación con igual lapso del ciclo previo, indicó la consultora que dirige Eduardo de Achaval.

La mayor parte del aumento de la molienda que se registrará en el ciclo 2000/ '01 se concentra en China,
en donde se espera un volumen total de 19,2 millones de tone-ladas, computando un incremento de 21% respecto del ciclo previo.

Esto impulsa el aumento de las importaciones de grano de soja por parte del país asiático a un total de 12,1 millones de toneladas frente a 10,1 millones en 1999/'00 y 3,86 millones en 1998/'99.

Paralelamente, se podría reducir la oferta de harina de soja desde
Brasil debido al recorte en la molienda de aquel país como resultado de la crisis energética.

Dicha dificultad deriva en un racionamiento de la electricidad previsto para el período que va desde el 1 de junio al 30 de noviembre del presente año, y por esta razón, las industrias del sudeste, centro-oeste y nordeste del país deberían recortar en 15% el uso de energía.

En cambio, las localizadas en los importantes estados sojeros de
Paraná, Río Grande del Sur y Santa Catalina, donde está instalado 60% de la capacidad industrial, se encuentran conectadas a un sistema diferencial y no deberían efectuar un racionamiento del consumo; por lo cual, si bien el recorte de la oferta puede ser significativo, es limitado. Estas perspectivas para la harina de soja, de mayor demanda mundial y menor oferta regional, son favorables para los precios de la soja argentina, en la medida en que pueden neutralizar la baja estacional que naturalmente sigue al ingreso de una cosecha récord.

Restricción

El elemento negativo para la colocación de nuestro producto lo encontramos en las restricciones que lo afectan en ciertos mercados compradores, debido al problema de la aftosa y el posible contagio vía exportaciones agrícolas.

En la medida en que estas restricciones se superen, debería ser mayor la fluidez de nuestras ventas externas y podría lograrse el máximo potencial de suba derivado de esta situación.