16 de septiembre 2002 - 00:00

Soja: mejora la proyección para el mercado argentino

La noticia tan esperada de la semana, el informe mensual del USDA, no resultó ser ninguna gran sorpresa. Sobre una expectativa promedio en la producción de soja en los EE.UU. del orden de los 72,72 millones de toneladas, el USDA informó que la producción de ese país alcanzaría los 72,28 millones. En maíz, sobre un esperado de 224,2 millones de toneladas, el USDA reveló 224,77 millones. Ninguna sorpresa seria por cierto. La producción de trigo en los EE.UU. se mantuvo sin cambios en 45,88 millones de toneladas. Los stocks finales de maíz, decrecen como consecuencia de la diferencia en la producción de agosto a setiembre en la misma proporción, o sea en 950 mil toneladas. Por el contrario, los stocks finales de soja suben en 3% con respecto a lo informado en agosto, ante la mayor producción y la menor molienda y exportación de poroto. El Departamento mantuvo su estimación del mes anterior con respecto a Brasil, que produciría entonces 48 millones de toneladas de soja. La proyección sobre la Argentina fue incrementada en un millón de toneladas, estimándose ahora una producción total de 31 mill./toneladas.

Por su parte, los stocks mundiales de trigo declinan nuevamente 2,4% con respecto a lo estimado el mes anterior. La nueva cifra final es de 135,45 millones de toneladas. Las proyecciones de producción en Canadá y Australia caen nuevamente. Nuestro país retiene la proyección de 14 mill./ton. para la próxima campaña 2002/'03.

Generalmente, el informe del mes de setiembre del USDA no resulta siempre un indicador confiable del tamaño final de la cosecha de Estados Unidos. Históricamente, el informe de octubre es aquel que puede reflejar con mayor precisión el tamaño final de la campaña, al menos en las estadísticas. En consecuencia, los operadores prestarán suma atención a lo que el Departamento indique en el próximo informe.

En alguna medida ya resultaba previsible el incremento en la proyección de soja elaborada por el USDA toda vez que el estado semanal de los cultivos ya había experimentado una ligera mejora luego del informe de agosto, ya que en aquel momento la soja buena a excelente alcanzaba 43% de los cultivos implantados.

• Disminución

Hubiese sido bueno observar una nueva reducción en el carryover de soja norteamericana en este informe. De todos modos, transitaremos la segunda campaña de los últimos 50 años en los EE.UU. en la cual los stocks finales disminuyen por cuarta temporada consecutiva. Otra campaña análoga a la de este año fue la de 1972, cuando los precios alcanzaron su pico histórico máximo. Aunque los analistas de Chicago no prevén una suba como la de aquel entonces, acotan que esta campaña tiene muchas similitudes con aquélla. En primer lugar, porque el mundo venía acostumbrándose a precios relativamente bajos en todo el complejo oleaginoso, expandiéndose en consecuencia la base mundial del consumo. La producción mundial de soja se fue expandiendo año tras año, gracias a la amplia expansión de la demanda de harinas vegetales y aceites. Durante la campaña 1972/'73, la Corriente del Niño disminuyó sustancialmente la producción mundial de harina de pescado, lo que provocó en aquel momento un déficit en la provisión mundial de proteínas y, en consecuencia, un incremento notable en las exportaciones de harina de soja y porotos en los EE.UU. En esta campaña, la baja productividad mundial que se registra en los cultivos de oleaginosas como canola y palma podrían generar un fenómeno similar durante el presente ciclo agrícola. Finalmente, los stocks mundiales de cereales y oleaginosas en los EE.UU. y en el resto del mundo generan alguna preocupación por el lado de la demanda y determinarán una dura batalla en torno al área a cultivar con cada cultivo en la próxima campaña. La demanda va a ocupar un rol fundamental y de liderazgo durante esta campaña; a diferencia de los últimos tres años en los que la oferta condicionaba la demanda. La presencia de China en el mercado mundial va a determinar también las conductas a seguir del resto de los compradores.

En años con fundamentos alcistas, como el presente, el mercado de soja ensaya generalmente una baja en sus precios muy precozmente, generalmente durante el mes de agosto. Tal el caso de este año, en el cual el precio mínimo de la soja para entrega noviembre en el CBOT fue de u$s 5,20 por bushel (u$s 191 por tonelada), el 9 de agosto ppdo.

• Relación

La reciente mejora en los precios de harina de soja podría guardar alguna relación con la importante suba en los del trigo, ante la amenaza de no poder contar con muchas disponibilidades de trigo forrajero en esta campaña.

Luego de una de las peores sequías en Canadá, la producción de trigo en aquel país sigue amenazada por exceso de lluvias que impiden la recolección. Oficialmente se anunciaba esta semana que los stocks canadienses de trigo se deslizaron de 9,65 millones a 6,4 millones de toneladas en un año. Además, la sequía de Australia, de acuerdo a los próximos informes climáticos de mediano plazo, no registrará mejoras en el futuro próximo.
La siembra de trigo de invierno de la próxima campaña 2003/'04 ha comenzado en los EE.UU. con algunas dificultades. El clima seco ha ido un inconveniente que acompañó durante las últimas campañas trigueras en los EE.UU. Se está implantando trigo con poca humedad en el perfil y se requerirán lluvias puntuales para obtener una buena germinación. Los meses de setiembre y octubre resultan críticos para la implantación de este cultivo. ABARE anunciaba esta semana una reducción en su proyección de trigo en Australia, de 17,1 millones de toneladas a 13,45 millones. En el mercado, muchos analistas privados consignan una cifra aún menor, confiando que será convalidada por ABARE en los meses venideros.

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