23 de agosto 2001 - 00:00

Subsidios y bajos precios afectan a los algodoneros

Subsidios y bajos precios afectan a los algodoneros
Los algodoneros argentinos están sufriendo una de las crisis más profundas de todas las épocas, agregada a la situación actual de la economía. Con una cosecha terminada en los últimos días que resultó pobre en cantidad, aproximadamente 180.000 toneladas, comparada con la mejor cosecha argentina del año 1995/1996 con alrededor de 450.000 toneladas de fibra de algodón que a los precios de esa época resultaron en alrededor de 500 millones de dólares de exportación, contra los estimados que resultarían esta temporada en apenas 80 millones de dólares si el algodón en poder de los productores y desmotadores real-mente se pudiera vender a precios levemente mejores que los actuales, los que son los más deprimidos de los últimos 15 años. El productor algodonero argentino se vio afectado tremendamente este año por los subsidios que aplican otros países, especialmente los Estados Unidos, contra los cuales no puede competir y por precios mundiales muy reducidos.

Durante mayo, el Estado nacional firmó un convenio de competitividad para el sector algodonero que sería apoyado por una ayuda de excepción a los productores de 40 millones de pesos con la intención de mejorar la competitividad, generar empleo y poner en funcionamiento el gran efecto multiplicador de este sector. Este «subsidio», que así debería llamárselo sin miedo, equivaldría a $ 100 por hectárea sembrada en la cosecha que finalizó, pero aparentemente se le quiere dar un tono de ayuda social y no de ayuda a la producción, la cual, con un subsidio a repartir equitativamente, podría tener la posibilidad, a pesar de los bajos precios que se avizoran, de concretar la siembra de la próxima cosecha que debiera comenzar en el cercano octubre, y paliar en parte las desventuras sufridas, continuando con lo que el productor algodonero realmente sabe hacer y muy bien: sembrar algodón.

Los futuros del mercado algodonero de Nueva York bajaron la semana pasada debido a un informe de cosecha dado a conocer por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA)
. Este informe confirmó que las cosechas del país del Norte y del mundo de este año pueden llegar a ser las mayores de todas las épocas justamente en el momento en que la economía mundial pareciera entrar en una recesión. El impacto de esta sobreoferta fue obvio, ya que los precios de la fibra de algodón se redujeron a la mitad desde el final del año pasado.

Caídas

De cualquier manera, con todas estas noticias bajistas descontadas por el mercado, ¿son 40 centavos por libra, un precio lo suficientemente bajo o habrá precios más bajos por delante? Primero de todo hay que recordar que los mercados fueron bajando por diversas razones. Lo hicieron en anticipación de algo que se esperaba que sucediera en el futuro -exceso de stocks físicos-o en reacción a una situación existente -compras muy lentas esperando precios más bajos-. Se piensa que definitivamente es el primer factor la razón ya que las ventas de algodón de los EE.UU. han sido numerosas durante los últimos meses, con un promedio de 150.000 fardos por semana. Actualmente el algodón americano es virtual-mente el único jugador en el mercado ya que las cosechas competidoras del mismo no de-sean participar a niveles de precios tan bajos que entrarían en grandes pérdidas, lo que significa que la reciente presión de precios fue debida mayormente a los especuladores. Especulación por parte de los comerciantes ya que piensan que todo lo que se venda corto hoy puede ser cubierto a un precio más bajo en el futuro. También especulan las hilanderías mundiales, que están comprando algodón «on call» (precio a fijar de acuerdo con el mercado de Nueva York) -en este momento hay 6 millones de fardos sin fijar precio en el mundoapostando a que los precios futuros bajarán aun más. Y especulación de los fondos, quienes continúan cabalgando por el lado corto mientras la tendencia siga siendo bajista.

Por otro lado, están los productores, quienes retienen todo el algodón necesario para hacer felices a las hilanderías y a los comerciantes. Los productores de los EE.UU. no están haciendo presión vendedora ya que el gobierno los respalda como un comprador de última instancia y subsidios. Por lo tanto no se apuran a vender ya que los comerciantes que están cortos de algodón con destino a las hilanderías domésticas y del resto del mundo tendrán finalmente que ir con mejores precios a los productores para que el algodón retenido entre al mercado. De cualquier manera no importa cuán bajistas sean los números de abastecimiento y demanda, y realmente son depresivamente bajistas, ya que todavía no hay garantía de que los productores vayan a perder el control de su algodón sin luchar. Por eso 39/40 cts./lb sería suficientemente bajo por el momento.

Para que el mercado tome un sentido alcista se necesitaría algún desastre del lado de la producción -más y más improbable-, un rebote en la actividad económica mundial -igualmente con poca probabilidad-o un dramático cambio en el valor del dólar EE.UU. Esto está actual-mente comenzando a suceder, lo que podría ser un soporte a los precios del algodón en el largo plazo. Resumiendo, no se ve potencial bajista ni alcista en esta coyuntura y probablemente el mercado quedará en un relativo estrecho rango por el momento, quizá entre 38/43 cts./lb para la cotización diciembre del mercado de Nueva York.

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