La Unión General de Tamberos (UGT) volvió a dirigirse al Gobierno para plantear la grave situación que atraviesa el sector. Esta vez lo hizo a través de una carta enviada a la ministra de Producción, Débora Giorgi, en la que pidió «un marco político-institucional que permita generar un ambiente propicio para la gestión del negocio lechero, en un contexto de reglas de juego estables y de confianza entre los actores de la cadena y entre éstos y el Gobierno». La entidad propuso de «carácter urgente» a la funcionaria:
el cese inmediato de toda la restricción artificial a la exportación de lácteos;
la eliminación del sistema de valor de corte para las exportaciones;
recomponer la facturación del producto. Hoy el productor debería recibir $ 1 por litro de acuerdo con la última medida anunciada por el Gobierno). Sin embargo, recibe $ O,60 y $ 0,70 por litro;
amortiguar los efectos de la crisis a través de la declaración del estado de emergencia nacional por la sequía, entre otras medidas;
reorientar las compensaciones otorgadas a la industria láctea hacia los sectores de la población que realmente necesitan asistencia estatal para acceder al consumo de un producto básico como es la leche;
reconocimiento de la Secretaría de Agricultura, que dirige Carlos Cheppi, como un ámbito natural y jerarquizado para la discusión de las políticas para el sector.
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