Próximos a la Navidad y al Año Nuevo que se avecinan, caben algunas reflexiones para los que transitamos el sector de del ganado y de la carne. Al ser productores, el esfuerzo y manejo son moneda corriente para nosotros, en ello también llevamos la fe y esperanza, por eso pese a todo somos optimistas. Nuestra ganadería tuvo un comportamiento de precios mucho más estable que la agricultura. Lamentablemente los sistemas mixtos son cada vez menores, pero no por eso deben dejar de ser tenidos en cuenta. Todo lo contrario. Un paso importante fue la reapertura de mercados. Mucho más difícil y complejo es volver que llegar por primera vez. Todos sabemos que no fue la aftosa la que nos expulsó del Primer Mundo, sino cómo se jugó desastrosamente el partido con ella. Por suerte esto está cambiando. Hoy, entre otros países importantes recuperamos a Chile, que supo ser el lugar trascendente para integrar la res, al llevarnos cortes delanteros. El mercado ruso, si bien con carne congelada, volvió a ocupar un papel protagónico. A propósito de esto, hay gestiones avanzadas para que los rusos acepten la carne enfriada por un tiempo de noventa o más días. Situación distinta de la actual, que al no quererla de esta forma por más de 30 días hay que enviarla congelada para que el flete sea compatible con el precio que se recibe, pues en avión se iría a las nubes. Cuando Rusia apruebe nuestra carne enfriada, seguramente los precios que recibamos serán sustancialmente más importantes.
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La Comisión Europea comunicó que las provincias de Salta, Jujuy, Chaco y Formosa ya están habilitadas para vender hacienda con destino a faena de la Unión Europea y exportar carne bovina deshuesada desde establecimientos habilitados.
Con esto nuestro país ya lleva más de un año sin registrar focos de aftosa. Esto es muy bueno. No hay que celebrarlo. Hay que cuidarlo y potenciarlo. Fundamentalmente aprender la lección. Uruguay la tuvo, la detectó y su presidente Batlle salió a todos los foros a pelear para ser comprendido y atendido, hoy están en Estados Unidos, donde sus productores reciben un dólar por kilo vivo de novillo que venden, situación distinta de la nuestra. Nunca debemos olvidar que aquí se propició el silencio. En volumen de exportaciones estaremos rondando las 420.000 t/r/h. Este aumento de exportaciones no tiene un correlato con el precio que recibimos, que debería ser sustancialmente mucho mayor. La Argentina tiene el grado máximo de seguridad referente a encefalopatía espongiforme bovina (BSE) del mundo, el cual hay que cuidar y defender con responsabilidad. Un error acá es la defunción de la ganadería nacional. Tengamos claro que acá no hay revancha, la responsabilidad es de todos, no puede haber ningún distraído. Continuando con el tema sanitario, en brucelosis se están haciendo saneamientos importantes en la provincia de Santa Fe, que deberán ser imitados por el resto de las provincias argentinas. También en este año que se va se anunció un Plan Ganadero Nacional, que esperamos con ansias y el cual lamentablemente todavía no se puso en práctica.
•Hilton
La faena de 2004 es de las más altas de los últimos tiempos, llega a 14.000.000 de cabezas aproximadamente con una producción que rondaría las 2.900.000 toneladas res con hueso. Como hecho desgraciado y negativo del año que finaliza, a nadie se le puede escapar la judicialización de la Cuota Hilton. Esta debe hacerse por ley. No se puede amparar a nadie. Debe haber premios y castigos.
Otro tema que no es menor, vemos con preocupación cómo la garrapata extiende fronteras. Parece mentira pero es verdad. La faena del año en curso nos indica un porcentaje de hembras en la misma de más de 46% (fase liquidación). Esto es malo y peligroso. El peso de la res promedio es de 210 kilogramos, es muy bajo. Seguimos hipotecando kilos y posibilidad de crecimiento y exportación a terceros países haciendo infanticidio de reses. Este año, al igual que en anteriores, la ganadería fue corrida a zonas más difíciles, donde la infraestructura en caminos, luz, escuelas y manejo del agua es muy malo. Esto atenta contra el desarrollo de la misma y del país todo.
(*) Presidente de la Asociación Productores de Carne Bovina (Aprocaboa)
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