En un nuevo informe, Christine Lagarde reconoció que la inflación a corto plazo en Europa es difícil de predecir

El organismo presidido por Christine Lagarde sostiene que la crisis de suministros y los altos precios de la energía seguirán generando incertidumbre y serán una fuente de riesgo al alza para las perspectivas de inflación a corto plazo.

El Banco Central Europeo (BCE) continúa preocupado por el repunte de la inflación. Las actas de su última reunión, publicadas este jueves, reflejan que prevé que aumente en lo que resta de año y que tarden más en bajar de lo previsto inicialmente, por lo que revisará al alza su proyección sobre los precios ya que "se considera probable que, en las proyecciones de los expertos de diciembre de 2021, las perspectivas de inflación a más corto plazo para la zona del euro se revisarán nuevamente al alza.

El organismo presidido por Christine Lagarde sostiene que la crisis de suministros y los altos precios de la energía seguirán generando incertidumbre y serán una fuente de riesgo al alza para las perspectivas de inflación a corto plazo. No obstante, los expertos del BCE sostienen que la inflación se moderará a lo largo de 2022 y que, a medio plazo, continuará por debajo del 2%.

"Los cuellos de botella más persistentes y los aumentos en los precios de la energía podrían tener repercusiones que, en última instancia, tendrían un efecto moderado sobre la inflación subyacente y, por lo tanto, sobre las perspectivas de inflación a medio plazo si, por ejemplo, frenaran la recuperación económica. El efecto de los mayores precios de la energía implican un impuesto que deberían absorber los trabajadores y las empresas".

La institución actualizará sus previsiones de crecimiento e inflación en la cita de diciembre. Esa actualización será muy útil para decidir sobre la política monetaria del próximo año -la finalización del PEPP se espera para marzo, según reitera el BCE-. Pero las actas también reconocen que “los datos disponibles en diciembre no resolverán todas las incertidumbres alrededor de las perspectivas de inflación en el medio plazo”. “Se ha destacado la importancia de que el Consejo de Gobierno debería contar con la suficiente opcionalidad para tomar decisiones futuras de política monetaria, más allá de la reunión de diciembre”, añade el documento.

Isabel Schnael, miembro del Comité Ejecutivo del BCE, también lanzó esta semana una advertencia a propósito de la dificultad de calibrar el alcance de las actuales presiones inflacionistas. Reconoció que "no creo que podamos decir realmente, sobre la base de los datos de hoy, lo que realmente va a suceder"

El discurso oficial del BCE, en el que retitera que la inflación decaerá el próximo año, se ha desmarcado de hecho de las expectativas de los inversores y de las expectativas de inflación que maneja el mercado para el medio plazo. Las actas también señalan que los precios de mercado podrían estar reflejando en parte una mala interpretación por parte de los inversores de las condiciones en las que el BCE estaría dispuesto a subir las tasas.

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