Rogelio Funes Mori, Daniel Villalva y Carlos Sánchez festejan el primer gol de River.
Difícil escollo tenía el Millo en Victoria contra el Tigre de Arruabarrena. Porque el local había peleado el campeonato hasta la última fecha y River sin Trezeguet necesitaba demostrar que era un equipo a respetar más allá de su figura ausente. Avisamos a los casi 3 minutos con un remate cruzado del Keco Villalba entrando por la izquierda que se fue apenas desviado.
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Y pisando los 10 minutos, otra vez el Keko, esta vez por la derecha abrió el marcador tras una excelente habilitación de Ponzio y la colaboración del arquero García a quien se le coló el remate por entre las piernas.
-¡¡Gooooooooooolllllllllllllllllll, goooooooooooollllllllllll Kequito!! Como me gusta cuando este pibe hace un gol ¡!! No me olvido de los que lloraron aquella tarde ¡!!!
Casi llegando a los 16 minutos, una buena maniobra de Lanzini, centro de Rogelio Funes Mori al segundo palo y el uruguayo Sánchez que pone de cabeza el 2 a 0. -¡¡Goooooooollllllllll, gooooooooolllllllllllllll!! ¡¡No lo puedo creer, no lo puedo creer!! Dos goles en quince minutos ¿Hace cuánto que no pasaba esto?
A partir de ahí River perdió la pelota. Tigre buscaba, con centros al corazón del área, doblegar a un Barovero seguro y atento. Pero sobre los 19 minutos Orban, sí, el pibe que hace unas semanas entrenaba con nosotros, la clavó de cabeza en el ángulo donde nada podía hacer el arquero.
-¡¡Nooooooooo, la ley del ex, la ley del ex!! ¡¡A este pibe le echamos flit y nos viene a complicar ahora!!
Apenas empezó el segundo tiempo una muy buena maniobra de Funes Mori por la derecha se convirtió en gol de Lanzini y en lo que parecía un golpe difícil de asimilar por los Matadores de Victoria. Rojas entró por Cirigliano, lo que permitió que Lanzini se ubicara más de enganche y Sánchez se cerrara para colaborar con un Ponzio que venía de un primer tiempo impecable.
Pero otra vez River le cedió la pelota y el terreno a Tigre que no inquietaba demasiado, aunque merodeaba el área de una cancha chica, donde cualquier pelotazo te pone en posición de gol.
-Estamos demasiado confiados. Acá cometés un error y sacás del medio. No me gusta que nos paremos tan cerca de Baroverooooooooooooooooooo, ¡¡¡nooooooo, noooooo, que mala suerte este pibe!!! Venía atajando como nadie y se le escapa esta pelotita. Te dije que hay que defender allá adelante y no cerca de nuestro arco. Ahora tiran toda la carne al asador.
Entró Aguirre por Lanzini y de nuevo al esquema inicial, con el pelado de doble cinco, Sánchez sobre derecha y Rojas sobre el lateral izquierdo.
A partir de ahí River aguantó sin demasiados sobresaltos y tuvo oportunidades de ampliar con algunos contragolpes mal resueltos por sus delanteros. La más clara, un remate del debutante Chino Luna que se estrelló en el travesaño.
-¡¡¡Ahhhhhhhhhhhhhhh, que bien hubiese venido ese golcito para calmar los nervios!!!!
El segundo tiempo terminó siendo un festival de errores de ambos equipos que no alcanzaban a hilvanar una maniobra clara, precisa y contundente en ofensiva. Tal vez el cansancio por el pesado estado del campo de juego haya influido en la merma de precisión de algunos jugadores que no suelen fallar en eso.
Ganó River un partido importantísimo. Excelente primer tiempo de Ponzio, un Funes Mori afianzándose como delantero de equipo mas que como definidor. La semana que viene con San Lorenzo en el monumental, una vez más la cita con el fútbol que nos pertenece, el de los grandes, el de los mejores.
Hoy River fue efectivo a la hora de definir, luchador a la hora de pelear el partido, y sólido en todas sus líneas, lo que se dice un equipo de primera con paso firme. Que no decaiga.
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