El cordobés debutó en el primer major del año con 78 golpes, seis impactos sobre el par de la cancha y a diez del puntero. Lidera el local Haas, con -4.
Cabrera quedó muy lejos de los primeros lugares y ahora deberá pelear por pasar el corte.
A un año de aquel emotivo desempate que protagonizaron en el Augusta National Ángel Cabrera y Adam Scott, el inicio del Masters 2014 evidenció las profundas diferencias que separan en la actualidad a los dos jugadores. Mientras Scott busca sumar su segundo título consecutivo e intenta apoderarse lo antes posible del primer lugar del ranking mundial, el "Pato" pelea por recuperar el juego perdido hace unos meses, algo que por lo evidenciado en la apertura del Masters, no le será fácil de lograr.
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El cordobés arrancó con una abultada ronda de 78 golpes, que lo dejó a uno de su peor registro en Augusta National sobre 51 rondas disputadas (hizo 79 en la tercera ronda del Masters 2007). Para Cabrera la cancha estuvo intratable, sobre todo arriba del green, donde desperdició una gran oportunidad de putts cortos y de mediana distancia, que de haberlos embocado, no estaría tan comprometido para hacer el corte clasificatorio. Sólo en la primera vuelta del Abierto de Houston, Cabrera jugó bien con el putter, para luego padecer lo mismo que este jueves en la jornada inaugural del Masters. Sus 17 rondas bajo el par sobre sus últimas 20 disputadas en Augusta, de poco le sirvieron para enfrentar un campo que constantemente está solicitando reválidas para poder permanecer en el torneo. Según su coach, Charlie Epps, el campeón 2009 de este torneo viene trabajando bien, pegándole derecho a la pelota, pero parece estar un poco impaciente porque el score no sale y esa ansiedad le termina jugando una mala pasada, como en la ronda inicial del Masters
Scott, por su parte, también padeció un campo desafiante, duro, rápido y hasta intratable en algunos tramos de su trazado. El australiano venia liderando con 4 bajo el par al tee del hoyo 12, pero un doble bogey en el par 3 le hizo bajar la velocidad y la posibilidad de quedar compartiendo la punta del certamen. El sueco Jonas Blixt también experimentó lo que es liderar por un rato el Masters tras terminar la ida en -4, pero los bogeys en el 15 y 18 redujeron su marcha para dejarlo quinto con 2 bajo el par. También el español Miguel Ángel Jiménez acarició el liderazgo con -4 al 9, pero terminó su recorrido con 71 golpes, lo que deja en evidencia de que la cancha abortó cualquier intento de escape que algún jugador pudiera hacer para despegarse del pelotón.
Sin embargo, pese a lo congestionado que finalmente quedó el tablero, un solo hombre alcanzó a sobresalir por la mínima diferencia del resto. Se trata del norteamericano Bill Haas, que a los 31 años ya acumula cinco victorias en el PGA Tour, pero que en Augusta ha tenido cuatro actuaciones discretas, con un vigésimo lugar como mejor performance, en 2013. Haas hizo 68 golpes pegando con muchísima solvencia a la pelota y se anota para ser tenido en cuenta entre la lista de candidatos. Claro que para eso aún falta mucho, y no solo Scott lo apremia a un solo golpe, sino también el excampeón del Abierto Británico, el sudafricano Louis Oosthuizen, y el ganador en 2012 del Masters, Bubba Watson, quienes lograron hacer 69 golpes por la tarde, en condiciones muchos más complicadas que las que hubo por la mañana.
Brandt Snedeker, quien compartió la punta con Cabrera el año pasado tras la tercera ronda, quedó quinto con 70 golpes, al igual que Kevin Stadler (su padre ganó el Masters) K. J. Choi, Gary Woodland, Blixt y Jimmy Walker. Rory McIlroy hizo 71 impactos (-1) y está a la expectativa, mientras que Sergio García, que el año pasado arrancó como líder de la primera ronda, abrió con un discreto 74. Phil Mickelson tuvo un mal comienzo con 76 golpes, una decepción para quienes querían verlo peleando por el título.
El sábado, Ángel Cabrera saldrá a las 13:31 de Buenos Aires buscando hacer el corte para quedarse en el torneo el fin de semana. Tal vez, metiendo un poco de lo mucho que falló con el putter en la ronda inicial, le alcance para mantenerse con vida. Sólo su confianza y estado de ánimo sellarán su suerte en este Masters.
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