Berlocq puso el corazón para que Argentina tenga una chance más
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Un dato para graficar la tarde londinense es que la marca que viste a la selección argentina de tenis tiene un stand comercial. Esta semana lanzó la campera oficial del equipo que utilizó en la final de Zagreb y la vende a mitad precio. Además de la tentadora oferta, el viento frío llevó a los hinchas en masa a quedarse con una de las prendas, y rápidamente se agotaron.
Pasadas las 14, el de Chascomús y su rival romano regresaron al estadio para finalizar ese primer parcial, que quedó en manos de Lorenzi, aprovechando vaivenes de Berlocq. Es lógico, en un margen tan corto, los errores los pagó con el capítulo inicial.
Acostumbrado a las grandes batallas, el N°1 de Argentina se reacomodó rápido y empezó a hacer su juego, abriendo más la cancha con golpes rápido y desbordando a su rival, que mostró la misma versión que el viernes ante Guido Pella: tiros simples, con efecto, sin mayor riesgo y por momentos cortos.
Como todo, el juego del italiano duró eternamente y empezó a decaer en el segundo y tercer parcial. Por eso el "Gladiador" tomó sus oportunidades y creció, se subió al escenario que más le gusta, al de la Davis, a gritar puntos. El clima afectaba a los dos, pero en condiciones adversas, la épica le sienta mejor a él.
Y así como el viento no encontraba su dirección, Berlocq perdió su rumbo en el cuarto parcial, cometiendo errores y dándole el mensaje al N°1 de Italia que podía volver al partido. Lorenzi quebró y se puso 3-1, y de inmediato, presionó el saque del ídolo local, hasta que la lluvia, por segunda vez, hizo su aparición poco estelar cuando el argentino sacaba 1-4 y 40-40.
El regreso fue una hora y media después, cuando todo parecía que la historia se iba a seguir directamente el lunes. Casi con poco margen para corregir el rumbo (por resultado y por la falta de luz natural), el bonaerense salió con todo a tratar de descontar, pero Lorenzi ya había hecho el daño temprano. Por eso quedó en evidencia que terminó mejor el local que el italiano.
No hubo vuelta atrás para el romano de 35 años. Se había desinflado con la suspensión y todo lo que mostró en la serie e intentó recuperar en el cuarto parcial quedó a la deriva. Empezó a arriesgar más de la cuenta, inusual en su estilo, y quedó en "offside".
"Charly" lo notó y calibró la mira para sacar winners y anotarse los errores del pupilo de Corrado Barazzutti. No jugaron el mejor tenis en el capítulo decisivo, pero Berlocq, forjado en las malas y aplomado para resurgir, se sintió cómodo para llevarse el cuarto punto, incluso con una discusión en el medio por un punto.
Las lágrimas del final demuestran a las claras el momento de "Charly", porque hace dos semanas estaba fuera del equipo, entró por la lesión de Horacio Zeballos y ahora quedó como N°1 del equipo (ante la imposibilidad de jugar de Diego Schwartzman) y quien aportó dos puntos para Argentina.
Ahora Argentina tiene que definir la serie ante Italia. Pasó de un 0-2 el viernes estar empatados al final del domingo, que por el clima no será la jornada final. Al campeón le late el corazón todavía. El mismo corazón que puso Berlocq para que Argentina pueda tener la chance de revertir un 0-2 por primera vez en su historia.




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