Boca volvió a sonreír con una victoria por 2 a 0 frente a uno de sus verdugos históricos, San Lorenzo, en un partido válido por la décimosexta fecha del torneo Clausura de fútbol, jugado en el estadio la Bombonera.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Los tantos fueron convertidos por el refuerzo que llegó para este campeonato, Matías Giménez y el máximo goleador de la historia del club, Martín Palermo, quien además, quedó entre los máximos goleadores del certamen con nueve conquistas.
Iban sólo 3 minutos de juego y Boca se colocó en ventaja con uno de esos goles de los cuales se dice que son convertidos "desde el vestuario" porque Giménez cabeceó en el primer palo un córner y Pablo Migliore reaccionó muy tarde.
En ambas conquistas se vieron abrazos de Riquelme con Palermo, el primero conjunto y el segundo, en el gol de máximo artillero de la historia de Boca, exclusivo entre ambos.
El partido tuvo otros ingredientes que sobre el final superaron el juego, como una infracción de Riquelme a Cristian González por el que éste reaccionó con un manotazo y un incidente entre el arquero Migliore y el chileno Gary Medel.
Después del gol, Boca siguió haciendo valer su localía, metido en el partido, con ansias de triunfo, frente a un rival lento, irresoluto y hasta desmotivado.
En los primeros minutos del segundo tiempo se vio algo del mejor Riquelme, que por momentos "bailó" al fondo visitante. Sin embargo, eso terminó por generar ganas en el conjunto contrario, que se esmeró por recuperar el balón y así también pudo llegar.
San Lorenzo siguió prodigándose por la victoria pero le faltó un conductor claro capaz de crear jugadas sorpresivas; así y todo lo tuvo Bordagaray a los 20 minutos cuando intentó un disparo por elevación que se desvió al costado del palo izquierdo.
Boca llegó en la réplica de esa jugada con Cristian Chávez pero el arquero Migliore resolvió en dos tiempos.
El gol llegó como producto de una asistencia de Riquelme a Palermo, que el primero resolvió con un zurdazo firme cuando se aproximaba al área.
La hinchada de Boca terminó festejando a puro "ole" un show de toques de su equipo, frente a otro que se mostró completamente inofensivo en relación con sus últimas demostraciones, una victoria categórica sobre Huracán por 3 a 0 y otra anterior en Avellaneda que despojó a Independiente de la punta, por 1 a 0.
San Lorenzo reaccionó sin embargo y Alejandro Gómez exigió de lejos a García, quien despejó al córner; cuando llegó el tiro de esquina, cabeceó Bernardo Romeo y después éste y sus compañeros reclamaron mano de Medel, quien salvó en la línea.
Dejá tu comentario