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Los volantes Adrián González, de tiro libre a los 14 minutos del primer tiempo, y Pablo Michelini, de cabeza a los 4' del segundo período, anotaron los goles del conjunto orientado por Néstor Gorosito, que el domingo próximo visitará a Boca Juniors por el torneo Apertura.
San Lorenzo, primer campeón del certamen en 2002, y Quilmes jugarán la revancha el 1 de septiembre en el Nuevo Gasómetro y el ganador de la serie se clasificará para jugar con Boca por un lugar en cuartos de final, el 16 y 29 del mismo mes con desquite en la Bombonera.
El partido, de discreto desarrollo, quedó en poder del equipo que mejor supo aprovechar el único recurso de ataque mostrado por ambos: la pelota parada.
La visita acertó con un tiro libre de González, recto al arco, colocado contra el palo derecho de Pontiroli, en la primera parte, y con un cabezazo de Michelini en el primer palo que sucedió a un centro ejecutado por el propio González desde la izquierda y que sorprendió al arquero sobre su poste más lejano.
Con tan poco le alcanzó para ganar a un San Lorenzo que jugó sin enlace definido y que presentó los aceptables debuts de Ariel Pereyra, el colombiano Kilian Virviescas y Germán Herrera.
Una vez asegurado el marcador, San Lorenzo consiguió mayores espacios por el adelantamiento de Quilmes, le imprimió mayor soltura a su juego y justificó la victoria.
Quilmes, equipo fiel a la disciplina táctica, acostumbrado al roce y eficaz en el aprovechamiento de los errores ajenos, pagó cara la obligación de asumir un papel incómodo cuando se encontró en desventaja.
En 90 minutos apenas pudo generar dos situaciones de peligro: un remate rasante de Carrario que contuvo Orión y un cabezazo de Alayes que pasó cerca del palo derecho.
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