Las Leonas comenzaron sus festejos en el estadio y los prolongaron hasta el hotel.
El seleccionado argentino femenino de hockey sobre césped, Las Leonas, flamante cuádruple campeón de la Copa Panamericana, comenzó su festejo, una vez terminada la final frente a Estados Unidos, en el estadio sintético de agua Malvinas Argentinas, de Mendoza, pero lo continuó en el hotel Sheraton.
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Las chicas dirigidas por Emanuel Roggero vivieron el torneo de una manera muy especial: con la premisa -o presión- de ganarlo ante su gente, pero a la vez con la determinación de dejar en claro su supremacía en el continente.
Es que Argentina es la segunda en el ranking mundial, sólo por detrás de Holanda, y eso genera una obligación: no perder ante seleccionados de menor jerarquía.
Entonces, Las Leonas, una vez que conquistaron su cuarto título en la Copa Panamericana -en igual de cantidad de presentaciones-, dieron rienda suelta a la celebración.
Primero en el estadio Malvinas Argentinas, ubicado en el Parque General San Martín, de Mendoza, frente a casi dos mil personas (con juego artificiales incluidos) y luego en el hotel Sheraton, el búnker del seleccionado campeón del mundo en 2010, post cena.
Las chicas, la mayoría acostumbradas a las mieles del éxito, festejaron -como niñas- frente al delirio de la gente que las acompañó durante las cinco frías jornadas mendocinas.
La copa en alto, en el podio, con el himno argentino a flor de piel, con la capitana Luciana Aymar a la cabeza, fue el fiel reflejo de un festejo contenido, pero genuino.
Y ya en la intimidad, en el Sheraton, la alegría creció -tal vez- en la misma proporción que el nivel de juego de las dirigidas por Roggero a lo largo del certamen.
Atrás quedó el apoyo de los simpatizantes nacionales, identificados con banderas de San Juan, Buenos Aires, Corrientes, Neuquén y Chaco, entre otros, y con sus rostros pintados con el celeste y blanco patrios, en la gélida noche mendocina.
Ya en el hotel -más allá de tener el pasaporte a la Copa del Mundo de La Haya 2014 (se jugará del 2 al 15 de junio en Holanda) de antemano por haberlo conseguido en la tercera fase de la Liga Mundial que se jugó hace unos meses en Londres-, todo fue más sentido.
Fue el momento de relajarse, con el objetivo cumplido con cinco victorias, sobre Trinidad y Tobago por 12 a 0, Canadá por 6 a 0, Guyana por 22 a 0, Chile por 5 a 0 y Estados Unidos por 1 a 0, con 46 goles a favor y ninguno en contra a largo del torneo, y con la certeza de haber dejado todo en la cancha, algo que distingue a Las Leonas, lo que las hace grandes, lo que genera un amor incondicional con la gente.
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