Héctor Cúper fue despedido como entrenador del Parma, club al que llegó hace apenas dos meses y que el domingo está obligado a ganarle al puntero, Inter, para evitar el descenso. Cúper estaba en el centro de la polémica ya que Inter, único equipo al que había dirigido hasta el momento en el fútbol italiano, está obligado a su vez a ganar para coronarse tricampeón. «Lo hice para dar un golpe al vestuario, porque nos jugamos nuestra historia, nuestra temporada», afirmó el presidente de Parma, Tommaso Ghirardi.
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