Defensa y Justicia atraviesa un momento fenomenal.
Defensa y Justicia venció a Quilmes por 2 a 0 en el caldeado clásico del sur bonaerense, correspondiente a la vigésimo cuarta fecha del torneo de Primera División que se disputó en Florencio Varela.
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El "halcón" ganó dos goles del mediocampista Tomás Pochettino, a los 39 minutos y en el quinto minuto de descuento, ambos en el segundo tiempo.
En tanto, Quilmes terminó con diez hombres por la expulsión del delantero Franco Ilarregui, en el tercer minuto del adicional.
Ambos equipos volverán a verse las caras la semana próxima, por la fecha 25.
En el primer tiempo el partido fue parejo, con una leve superioridad de Quilmes, no tanto en el control del balón, sino en las jugadas de riesgo, porque a los 10 minutos Orihuela remató y Gabriel Arias logró controlar el disparo.
El mejor pie y distribución del juego de los hombres dirigidos por Sebastián Becaccece no se reflejó mucho en el área rival, en la primera media hora, en la que Quilmes tuvo una muy clara con Federico Andrada, que se fue cruzando el arco de Arias.
Pero luego Agustín Bouzat tomó el control el juego y por la izquierda realizó una gran cantidad de jugadas que provocaron un gran desbarajuste en el fondo "Cervecero".
Así a los 37 remató y tapó César Rigamonti, y dos minutos más tarde el remate del propio Bouzat pegó en el travesaño tras un manotazo del arquero, y Matías arulyte despejó en la línea.
• Defensa y Justicia fue superior, pero el clásico se calentó.
El mejor juego de Defensa y Justicia se fue imponiendo al correr de los minutos, y ya a los 11 Rigamonti tapó de manera consecutiva dos remates de Andrés Ríos y Bouzat, que luego otra vez Sarulyte sacó en la línea.
Defensa y Justicia tuvo todo el tiempo la posesión de la pelota, con circulación y juego, y en ese tiempo Quilmes casi que no pudo pasar la mitad de cancha.
El termómetro del equipo de Beccacece fue Jonás Gutiérrez, pero también el muy buen manejo de Ríos y Bouzat, aunque uno de los cambios que inclinaron la balanza fue el ingreso de Pochettino.
Cuando Quilmes hacía de la defensa su arma más saliente, apareció la derecha de Pochettino para vencer a Rigamonti, en un momento en que el clima del partido se puso muy tenso entre los protagonistas.
El árbitro Baliño dio cinco minutos de descuento, debido a las polémicas entre los jugadores y en ese tiempo un error en la defensa visitante le permitió a Gonzalo Castellani habilitar a Pochettino, quien marcó el segundo y definitivo gol.