El partido fue similar a la final del torneo de Rotterdam, en Holanda, donde Federer derrotó al croata después de ganar el tercer set en «tie-break». En el inicio, pareció que el suizo iba a ganar la final en menos de una hora. Federer ganó el primer parcial por 6-1 y sacó ventaja de 3-1 en el segundo antes que Ljubicic fuera una oposición real para el número uno del mundo.
El croata luego emparejó las cosas, puso el marcador 4-4 y salvó un punto para partido con el «tie-break» 5-6, antes de ganar tres puntos consecutivos e imponerse por 8-6.
Después que ambos se quebraran el servicio en el parcial definitivo, Federer le quebró el saque a su rival para ponerse 5-3. En el noveno game, el suizo se quedó con la victoria y el título.