Las cualidades de Cristiano Ronaldo son innegables, pero a veces sus actitudes pueden dejar mucho que desear. Por ejemplo, este sábado marcó tres tantos, pero inventó un penal que el árbitro no dudó en sancionar.
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Fue el primer gol del Real Madrid, que venció 3-0 al Celta de Vigo de Eduardo Berizzo como DT, Gustavo Cabral y Joaquín Larrivey, más el ingreso posterior de Augusto Fernández. El delantero portugués se escapó a su marca mientras esperaba recibir un centro desde la izquierda.
Pero en lugar de posicionarse, inventó de forma grosera una falta. Y el árbitro Undiano Mallenco, condescendiente, cobró el penal. Cristiano no falló y abrió el marcador, y luego llegaron dos más, para asegurarle al Madrid una fecha más en la cima.
Los tres goles le significaron al portugués un récord en la Liga, al conseguir su triplete número 23 y superar la marca del argentino Alfredo Di Stéfano y Telmo Zarra.
Cristiano, que suma 201 tantos en 178 partidos jugados por el torneo español, se consolidó como el máximo anotador de la temporada con 23 tantos.
Con esta goleada, Real Madrid alcanzó su decimoctavo triunfo consecutivo entre todas las competencias en las que intervino en este semestre.
Agarrado a la voracidad del portugués, el equipo "merengue" igualó un récord de victorias seguidas fijado en 2006 por el Barcelona de Frank Rijkaard.
Cristiano Ronaldo acudió al rescate del elenco que dirige Carlo Ancelotti, que sin jugar su mejor fútbol, le alcanzó para mantener su ritmo arrasador.
El Celta actuó con la osadía que le pide Berizzo. Llevó la presión muy arriba y cuidó pelota, lo que complicó mucho a un Real Madrid que no supo poner la pausa requerida ante la tentación de jugar al espacio.
El equipo blanco extrañó a Isco, ausente por lesión, porque le faltó juego. Pero creó un buen número de ocasiones en la primera parte, siempre con los mismos protagonistas: Cristiano Ronaldo y Sergio, el buen arquero del Celta.
La segunda mitad comenzó con un buen disparo del chileno Fabián Orellana y la lesión de James Rodríguez, aparentemente muscular. Ante la falta de efectivos en el mediocampo, el Real Madrid pasó a jugar con el lateral Dani Carvajal en la posición de volante derecho y acabó el encuentro con Marcelo adelantado en la otra banda.
La "Casa Blanca" no lo pasó bien, pero Cristiano Ronaldo fue el salvador. En una jugada enredada, el portugués cazó un balón y fusiló a la red a los 20 minutos. El Santiago Bernabéu gritó: "Cristiano, Balón de Oro".
Ahí acabó la emoción de un partido que quedó para que el máximo goleador de la Liga completara su hat-trick. Fue a nueve del final tras una asistencia de Marcelo. Cuando el portugués abandonó el campo, a los 40, recibió una ovación clamorosa.
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