Del Potro entrena en Escocia pensando en las semis (Foto: Adrián Quiroga/Prensa AAT).
El regreso de Juan Martín Del Potro al máximo nivel supone una excelente noticia para el equipo argentino de Copa Davis con vistas a las semifinales ante Gran Bretaña, pero también abre un complejo rompecabezas para el capitán Daniel Orsanic.
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¿Usarlo los tres días en Glasgow? ¿Reservarlo para los singles? Y en ambos casos, ¿hacerlo como primer o segundo singlista?
Las alternativas son varias y cada una abre un abanico diferente de cálculos y especulaciones, pero lo que está claro es que el renovado Del Potro es una pieza indispensable para la ilusión nacional. Sin él en su mejor nivel, el defensor del título liderado por Andy Murray sería una barrera demasiado alta.
"Delpo" estuvo mucho tiempo sin jugar la Davis. Primero, por decisión personal con diferencias notorias hacia la anterior conducción de la Asociación Argentina de Tenis. Luego, una vez solventadas las enemistades, el tandilense cayó en un espiral de lesiones y cirugías que lo marginaron dos temporadas del circuito. Volvió al equipo nacional a medias, apoyando, pero ante Italia, en julio, recuperó el lugar de elite disputando el dobles junto a Guido Pella.
El capitán, que acompañó a Del Potro durante su marcha en el US Open, no confirmó aún la formación, pero parece tener en claro que utilizará a su gran arma en el singles. La duda es en qué orden jugará y si lo hará también en el dobles.
Ante Italia, demostró un buen nivel junto a Pella pese a que era el primer partido que disputaban juntos. Y con su potente saque y su renovado estilo de juego, que lo tiene utilizando el slice y subiendo más a la red, emerge también como una opción fundamental para el dobles.
Pero jugar los tres días también podría ser demasiada exigencia para un Del Potro que aún no está a su máximo nivel físico, que lleva una intensa actividad desde los Juegos Olímpicos y que terminó el US Open con algunas molestias en el hombro.
En caso de disputar el dobles, Del Potro podría estar acompañado una vez más por Pella, pero también por Leonardo Mayer, de regreso al equipo tras recuperarse de sus problemas físicos.
La incógnita también está en el orden del singles. Número 64 del ranking, Del Potro no es el jugador mejor clasificado del equipo visitante. Delbonis (41) y Pella (49) se encuentran por delante, por lo que en caso de salir a la cancha el viernes debería cruzarse nada menos que con Murray. Y eso dejaría el riesgo cierto de quedar 2-0 abajo el primer día, ya que tanto Daniel Evans como Kyle Edmund han demostrado un gran nivel en el último US Open y jugando en casa serían rivales duros para los otros jugadores argentinos.
Del Potro, sin embargo, podría salir como primer singlista si Orsanic decide colocar el viernes a Mayer, que ocupa el número 114 de la ATP. En ese caso, evitaría a Murray y de ganar su encuentro permitiría a Argentina llegar con más aire al fin de semana.
La decisión, no obstante, no será sólo de Orsanic. El propio Del Potro, con quien el capitán mantiene una muy buena relación, seguramente tendrá mucho que decir. Al fin y al cabo, de sus sensaciones dependerá en gran medida que Argentina vuelva a tener la posibilidad de conquistar por primera vez la ansiada Ensaladera.
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