Real Madrid, con más efectividad que brillo, ganó 2-0 en su visita a Schalke 04, este miércoles en la ida de octavos de final de la Champions League, y dio un gran paso hacia los cuartos.
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Cristiano Ronaldo consiguió el primer gol de cabeza a los 26 minutos, premiando la mayor ambición de los españoles y despejando el camino. En una deslucida segunda mitad de los campeones defensores, el brasileño Marcelo, a diez del final, logró el segundo cuando los alemanes estaban lanzados en busca del empate.
La victoria en esta ocasión fue menos contundente que el 6-1 conseguido el año pasado por Real Madrid en cancha de Schalke en esta misma ronda, pero deja la eliminatoria muy encarrilada de cara al choque de vuelta de dentro de tres semanas en la capital española. El resultado sirve además para tranquilizar los ánimos en el equipo que dirige Carlo Ancelotti, que encadena un segundo triunfo consecutivo tras el sumado ante Deportivo La Coruña (2-0) este fin de semana, dejando atrás la humillación sufrida ante Atlético de Madrid (4-0) hace diez días.
El brasileño Lucas Silva, incorporado a Real Madrid en enero, fue titular en lugar de Asier Illarramendi, pero su aportación fue discreta.
Schalke 04, cuarto de la Bundesliga, se ve obligado a la hazaña en Madrid ante el líder de la Liga española si no quiere volver a quedar apeado de la máxima competición continental tropezando ante la misma piedra.
Decisivo Cristiano
En el arranque del partido, el equipo español llevó la iniciativa, pero tuvo muchísimos problemas para encontrar espacios e incluso Schalke llegó a asustar, primero con un remate fuera de Dennis Aogo (21) y luego con un disparo raso del holandés Klaas-Jan Huntelaar (25), que obligó a una gran intervención de Iker Casillas.
Pero el gol cayó del lado visitante: un centro con efecto de Dani Carvajal fue a la cabeza de Cristiano Ronaldo (26), que firmó así su sexto tanto en esta edición de la Champions League.
Huntelaar tuvo que ser reemplazado poco después por lesión y Real Madrid pudo ampliar su renta antes del descanso, primero con un tiro de Karim Benzema a pase de Toni Kroos (32) y luego con una gran ocasión de Cristiano (37), que desbarató el arquero Timon Wellenreuther.
La segunda mitad comenzó como la primera, con dominio territorial de los merengues pero sin poder generar ocasiones.
Kevin-Prince Boateng (63) lo intentó con una volea desviada y de nuevo el ghanés trató de sorprender a Casillas, con un disparo lejano (70).
Real Madrid se limitaba a controlar la situación, sin llegar a sentenciar. Francisco Alarcón Isco envió alto a los 72 tras recibir de taco de Gareth Bale.
A los 75, Felix Platte estrelló el balón en el palo a centro de Boateng y la hinchada de Gelsenkirchen intentó llevar a sus hombres al empate, frente a un rival demasiado conformista con su corta ventaja.
La fortuna y la efectividad volvieron a ayudar al defensor del título, que sofocó cualquier conato de rebelión con un bello tanto de Marcelo, que selló el marcador con un preciso tiro de afuera del área y puso a Real Madrid con pie y medio en la siguiente etapa del torneo.
En el otro partido de la jornada, Porto sufrió para salvar un valioso empate 1-1 en Basilea, y llegará a la revancha con un resultado en principio favorable de cara a ese duelo decisivo en Portugal.
El paraguayo Derlis González adelantó a Basilea en el minuto 11, aunque se lesionó en esa jugada y tuvo que ser sustituido poco después. Porto intentó evitar el revés en la segunda parte y consiguió el empate a falta de 11 minutos, con un penal transformado por el brasileño Danilo.
"Nos hubiéramos quedado muy decepcionado en caso de derrota. Hicimos un gran partido y demostramos un gran espíritu de equipo", destacó el entrenador de Porto, el español Julen Lopetegui.
"El gol de González para el Basilea es un gol típico de ese jugador. Busca ese tipo de situaciones, lo sabíamos, pero no pudimos hacer nada", lamentó.
Ese tanto de González había hecho soñar durante casi todo el partido al equipo helvético.
El atacante paraguayo había conseguido su tanto tras recibir de Fabian Frei y resistir a Maicon y Alex Sandro, superando con el exterior al arquero brasileño Fabiano. Un tanto parecido al conseguido por el propio González contra Ludogorets búlgaro en la fase de grupos.
Era el tercer tanto de Derlis González en la Champions League, donde la alegría se tornó pronto en decepción, ya que en la jugada del tanto se golpeó con Fabiano y sin llegar a la media hora tuvo que dejar su lugar a Davide Calla.
"Sufrió un fuerte golpe con el arquero. No sabemos exactamente qué tiene, quedó como nocaut. No se sentía bien y no podía seguir jugando", estimó el entrenador de Basilea, Paulo Sousa, que dijo sentirse "feliz por este resultado", que permitirá "luchar por la clasificación" en la vuelta.
Porto, especialmente ofensivo en la primera fase (19 tantos en 6 partidos), se atascaba ante un ordenado Basilea, que no puso las cosas fáciles en ningún momento.
El argelino Yacine Brahimi, autor de cinco goles en esta Champions League para el Porto, tuvo que conformarse en esta ocasión con un tiro desde veinte metros, que paró en el 40 el checo Tomas Vaclik.
Los portugueses creyeron haber conseguido el empate recién iniciada la segunda parte, por medio del brasileño Casemiro, pero el árbitro inglés Mark Clattenburg, tras consultar con sus asistentes, invalidó el tanto, para gran enfado de Porto y especialmente de su entrenador Lopetegui.
El tanto del empate 1-1 llegó a los 79, cuando Danilo transformó un penal, pitado por una mano de Walter Samuel.
Ese gol consiguió dejar la eliminatoria en un punto favorable para Porto, que de asomarse al abismo pasó a poder mirar con optimismo el choque de vuelta del 10 de marzo, ante sus hinchas en el estadio Dragao.
Basilea soñará allí con dar la sorpresa y poder acceder a los cuartos de final del máximo torneo por segunda vez en su historia, después de la temporada 1973-1974.
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