Estudiantes ganó pero no le alcanzó para seguir en la Copa
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Un cabezazo de Desábato, que salió cerca, fue el primer aviso de Estudiantes, que necesitaba descontar rápidamente la diferencia del primer partido.
Enseguida tuvo una chance Verón, el líder de Estudiantes, pero su remate se fue por encima del travesaño, y después Galván estuvo a punto de convertir pero su cabezazo careció de puntería.
Una vez que pasó el envión inicial, Liga se soltó y se atrevió más en base al buen manejo de Manso y Bolaños, hasta que sorprendió a todos.
En una jugada intrascendente, el arquero Andújar tomó la pelota con la mano, en lugar de rechazarla, el árbitro cobró la infracción y de allí salió el gol de Liga.
Manso tocó para Bolaños y éste con un fuerte derechazo -que rozó en un defensor- marcó el primer gol de los ecuatorianos, que no había acumulado muchos méritos para ponerse en ventaja.
Estudiantes sintió el impacto, y Bieler estuvo cerca de aumentar pero no pudo conectar el balón, y también Guerrón, con un remate cruzado.
En el tramo final de la primera parte el equipo platense pudo empatar, pero Galván pifió cuando había quedado cara a cara con el arquero Cevallos.
Finalmente, y después de una confusa acción dentro del área, Alayes capturó un rebote y venció a Cevallos para establecer la igualdad parcial.
Con ese envión salió Estudiantes en la segunda parte, y conciente de que debía marcar tres goles más lograr la clasificación.
Cevallos tapó un tiro de Alayes, que tenía destino de gol, y pasó un buen tramo hasta que Estudiantes inquietó nuevamente a la defensa rival.
Después de un centro que llegó desde la derecha, el recién ingresado Maggiolo tocó de zurda y puso en ventaja a Estudiantes, en medio de la ansiedad de su gente.
Faltaban 25 minutos a puro nervio, porque Estudiantes buscó desenfrenadamente los dos
tantos que le faltaban pero careció de profundidad.
De hecho, en ese tramo final prácticamente no generó otras situaciones para aumentar, por impericia propia y méritos de su oponente, que se defendió con oficio.
A esa altura Estudiantes se olvidó de jugar la pelota con criterio y fue todo fervor en busca de un milagro que finalmente no se concretó.




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