4 de febrero 2015 - 17:20

Estudiantes no pudo sostener el empate en Ecuador y se complica

Estudiantes cayó en Ecuador.
Estudiantes cayó en Ecuador.
Estudiantes de La Plata cayó derrotado como visitante por 1 a 0 frente a Independiente del Valle de Ecuador y ahora está obligado a ganar en la revancha para avanzar a la fase de grupos de la Copa Libertadores de América.

Por la primera ronda del certamen subcontinental, el conjunto anfitrión se impuso con un gol marcado por intermedio del zaguero Mario Pineida, a los 34 minutos del segundo tiempo, al trepar para rescatar un largo pase desde la derecha, eludir a un rival y conectar un misilazo cruzado de media distancia que sorprendió al arquero del "Pincha" Hilario Navarro.

El gol apareció cuando el empate parecía sellado y Estudiantes se volvía a Buenos Aires con un más que valioso empate en la altura (el estadio está a 2.850 metros sobre el nivel del mar).

La revancha se desarrollará en La Plata el próximo jueves y el "Pincha" está obligado a ganar por más de un gol de diferencia para pasar a la fase de grupos, ya que el 1-0 obligará a definir la serie por penales y otro marcador que se dé por la mínima diferencia (2-1, 3-2, 4-3) favorecerá a Independiente del Valle de Ecuador.

El ganador de esta eliminatoria integrará el Grupo 7, en el que ya están Barcelona de Ecuador, Libertad de Paraguay y Atlético Nacional de Medellín, Colombia.

Los leones de La Plata, amplios favoritos de la llave por la serie de títulos internacionales a su favor , y los rayados ecuatorianos desempeñaron un aburrido partido en el estadio General Rumiñahui de Sangolquí, ubicado en un valle vecino a la capital.

Ningún bando mostró hambre para tratar de lesionarse en el duelo que estuvo arbitrado por el uruguayo Roberto García, quien en el primer tiempo no tuvo que echarse la mano al bolsillo ni siquiera para amonestar.

Para no dejar pasar desapercibidos los primeros 45 minutos, el criollo Gabriel Cortez intentó anidar a los 26 con un tiro de media distancia que rebotó en las manos del arquero Hilario Navarro ante la ausencia de contrarios que pudieran rematar.

Al minuto 31, tras un ataque del elenco sangolquileño, el volante ecuatoriano Julio Angulo recuperó el balón en la banda diestra y envió un centro hacia el área chica, donde apareció el defensa argentino Jonathan Schunke para despejarlo poniendo en peligro su propia valla.

En su rechazo, Schunke tocó la bola con el botín izquierdo y por poco la anida en la red pincharrata. El balón terminó levantándose para salir por encima del horizontal cuando estaba cerca de la última línea y parecía un autogol.

Lo monótono del encuentro se reflejó en apenas cuatro infructuosos tiros al arco: dos del visitante (Guido Carrillo y Leonardo Gil) y dos del dueño de casa (Cortez y Pablo Caballero).

En la etapa complementaria, Independiente y Estudiantes, monarca de la Libertadores de 1968, 1969, 1970 y 2009, crecieron algo y se aventuraron a intimidarse en medio de intranquilidad de unos 2.000 aficionados que concurrieron al General Rumiñahui, con capacidad para 7.500 personas.

Cuando parecía sellado el empate, los locales sacudieron el aburrimiento que reinaba hasta entonces y llegaron al gol con un impresionante remate cruzado de otro encuentro del zaguero Pineida para alegría de todo Independiente del Valle y la bronca de Estudiantes.

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