Ex Pumas dictaron clínicas en Malvinas

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Ex integrantes de los Pumas y jugadores de distintos clubes de rugby del país protagonizaron en los últimos días en las Malvinas un hecho inédito: jugaron partidos y dictaron clínicas para los habitantes de las islas, en el marco de un viaje con el que buscaron promover los valores de ese deporte, más allá de las diferencias ideológicas o políticas.

"Fue una experiencia única e impresionante que surgió pensando cuál sería el lugar más difícil donde se pueda jugar un partido de rugby", contó el presidente de la Fundación Rugby Sin Fronteras, Juan Bautista Segonds -organizador del viaje-, horas después de haber regresado al continente tras una semana en Malvinas.

Con el lema "Rugby sin fronteras ideológicas ni políticas", el grupo que viajó estuvo conformado por 34 jugadores, integrantes de distintos clubes del país, y ex Pumas históricos como Martín Sansot, Pablo Garretón, Eliseo Branca y Roberto Cobelo.

En el grupo que viajó también estaba el rugbier Santiago Martella, hijo del teniente primero post mórtem Luis Carlos Martella, quien murió en combate en el monte Dos Hermanas y está enterrado en Darwin; y el padre Cristian Cabrini, quien celebró una misa en el cementerio junto a los jugadores.

"Empezamos jugando entre nosotros, la gente nos miraba con desconfianza, pero después se fueron sumando y terminamos jugando con isleños y militares de la base de Mount Pleasant, y dando una clínica para 40 chicos", relató Segonds, quien destacó que fueron los primeros partidos de rugby en la historia de las islas, ya que no se practica ese deporte allí.

Para el jugador, durante el viaje a Malvinas "se sembraron los valores del rugby: el respeto, el esfuerzo, el sacrificio, el trabajo en equipo, y se entabló un puente entre ambos pueblos".

Por su parte, el jefe de prensa de la fundación, Alejandro Sangenis, explicó que el viaje comenzó a gestarse hace 4 años y que en septiembre de este año integrantes de Rugby sin Fronteras viajaron a las islas para ultimar los detalles del viaje, que contaba con todo el apoyo del gobierno de las islas.

Pero, en noviembre, con el recambio legislativo que se produce en Malvinas, la posición se endurece aunque deciden hacer el viaje de todas formas.

"Fue un viaje con emociones muy fuertes. Hicimos un esfuerzo muy grande para poder viajar y volvimos con el objetivo cumplido: enviar un mensaje para cuidar el deporte como forma de vida, rindiendo homenaje a quienes dejaron su vida y dando lo mejor de cada uno para generar una sociedad con muchos más códigos que la actual", concluyó Segonds.

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