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"Cuando lo veo (a Di Canio), me pongo triste por los jugadores. Puedo entender a los hinchas, ellos pueden perder el control, pero un jugador...Cuando actúan así, abusan de su deporte", expresó Blatter.
"No quiero entrar en caso Di Canio, porque sería una injerencia en el trabajo de la Federación Italiana, pero sí digo que pronto tendremos medidas para intervenir de modo rápido y más severo", anunció el dirigente.
El presidente de la FIFA ya había exigido sanciones severas unos días atrás para Di Canio, quien el sábado pasado repitió su saludo fascista y el lunes fue suspendido por una fecha por la Federación Italiana de Fútbol (FIGC).
Blatter añadió que a partir de enero se implementarán nuevas reglas que permitirían imponer quita de punto, descenso de categoría o hasta exclusión del campeonato a los clubes implicados en gestos o comportamientos racistas.
"Es necesario actuar rápidamente. Sirve una uniformidad de reglamentos. Se debe imponer la pérdida de puntos, pero también se puede arribar hasta la retrocesión, la suspensión e inclusive la exclusión. Las multas no bastan, porque siempre hay alguien dispuesto a pagar", amplió Blatter.
El dirigente pidió "sanciones de gran impacto para que estos hechos no se repitan".
Blatter se mostró primero cauto cuando se le preguntó por la suspensión de una fecha que la FIGC impuso a Di Canio, pero luego abogó por mayor severidad.
"No conozco bien el dossier, es una cuestión de la FIGC. No podemos intervenir porque sería una injerencia, pero pronto tendremos reglas que permitirán ser más severos", respondió Blatter.
Di Canio dijo el lunes que la fecha de suspensión que le aplicó la FIGC es una sentencia "injusta y política" y reiteró que su saludo "tiene que ver con la Roma Antigua" y "no remite al fascismo, ni es racista".
"Yo saludo así, lo dije siempre. Soy el primero que dice 'fuera la política de los estadios de fútbol', pero con el castigo no han hecho más que meter la política en la cancha", se defendió Di Canio, público admirador de Benito Mussolini.
Alessandra Mussolini, nieta del fundador del fascismo en Italia y actual diputada en ese país, calificó hoy de "vergonzoso" lo sucedido a Di Canio y anunció que comenzará también ella a realizar el "saludo romano".
"Se trata de un gesto de pertenencia, una libre elección de opinión. Caso contrario, deberíamos abolir todos los símbolos políticos, incluidos la hoz y el martillo", siguió Mussolini, quien calificó de "bello" el "saludo romano" de Di Canio.
"No se sancionan otras situaciones. La política no debería entrar en el fútbol. ¿Pero y el Che Guevara de Maradona?", se preguntó Mussolini, enojada también porque la FIGC impuso una multa de 10.000 euros a Lazio por "responsabilidad objetiva".
La FIGC dijo que la acción de Di Canio "implica una violación de las normas reglamentarias" y que "evoca al regimen fascista, caracterizado por la violencia contra los opositores y la segregación racial".
También se destaca "la plena intencionalidad" del futbolista y la realización del acto "en pleno conocimiento de que consistía una violación a las normas del código de conducta deportiva".
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