La tercera ronda del Masters de Augusta se convirtió en una verdadera coctelera de nombres de la que surgirá el domingo el nuevo ganador del primer Grand Slam de la temporada. El líder de la segunda ronda y campeón de 2012, Bubba Watson, no solo estuvo lejos de poder ampliar la diferencia de tres golpes con las que salió a jugar la tercera jornada, sino que le abrió la puerta a un sinfín de jugadores que sueñan con vestirse mañana la Chaqueta Verde.
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A pesar del traspié inicial en el 1, Watson logró un águila en el hoyo 2 que parecía catapultarlo como líder indiscutido del torneo, pero una sucesión de bogeys lo introdujeron otra vez dentro del pelotón de jugadores con chances de ganar. El estadounidense (74) comparte el liderazgo del torneo con 211 golpes (-5) junto a su compatriota Jordan Spieth (70), quien juega por primera vez el campeonato y que podría convertirse en el campeón más joven de la historia del torneo con apenas 20 años, superando a Tiger Woods, que tenía poco más de 21 cuando se alzó la primera de las cuatro victorias.
Spieth ha tenido un ascenso meteórico en 2013, saltando aproximadamente del puesto 400 a los primeros lugares del ranking mundial. Y como para sepultar definitivamente esa frase de que para ganar Augusta, o para poder jugar bien sobre ella, es necesario acumular mucha experiencia, otro debutante, el sueco Jonas Blixt (71) se posicionó en el tercer lugar, a un solo golpe de los líderes, junto al norteamericano Matt Kuchar (68) que irá el domingo por su primer torneo mayor.
El golf sueco siempre ha tenido grandes jugadores desde Jesper Parnevik, quien perdió dos Abiertos Británicos, al actual Henrik Stenson, quien capturó la FedEx Cup y la carrera a Dubai en forma simultanea el año pasado. Sin embargo, la cuenta pendiente sigue siendo que nunca un sueco ha podido ganar un torneo mayor. Y así como hasta el año pasado ningún australiano había ganado el Masters, no se descarta que Blixt pueda darle el primer triunfo grande a un país que ha trabajado extraordinariamente en el desarrollo de este deporte.
Mientras el defensor del título, Adam Scott (76), desapareció rápidamente del tablero, otros se asomaron con grandes intenciones para atacar el domingo viniendo de atrás. Uno de ellos es Miguel Ángel Jiménez, que salió a jugar relajado durante la mañana y clavó un 66 (la mejor ronda del torneo hasta ahora) que le permite al golf español soñar con un triunfo como aquellos de Severiano Ballesteros y José María Olazábal. En dialogo con Ámbito.com antes del comienzo del Masters, Jiménez dijo sentirse muy confiado y "fino" con el putter esta semana, algo fundamental para una cancha tan difícil e intratable como Augusta National. Haber jugado temprano, lejos de la presión del público, el calor y los green mucho más receptivos que los de la tarde, colaboraron para poder redondear ese excelente score. Junto a Jiménez, en el quinto lugar y a tan solo dos golpes de los líderes está Rickie Fowler (67), y más atrás, en el séptimo puesto, aparecen Lee Westwood (70), Jim Furyk (72) y Thomas Bjorn (73).
Son 13 los jugadores que están por debajo del par de la cancha y apenas hay cuatro golpes de diferencia entre ellos. El torneo está para cualquiera, lo que anticipa un final electrizante e incierto. Recién en los últimos hoyos se irá perfilando el nombre del próximo campeón
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