Perdió 3 a 1 el seleccionado de la República Checa que dirige el argentino Julio Velasco. El equipo europeo consiguió ganar el primer set 30 a 28, pero los cubanos reaccionaron consiguiendo los siguientes parciales: 25-22, 25-19 y 25-23. En el otro partido correspondiente al Grupo F, Holanda se impuso en sólo 70 minutos sobre Grecia por 3 a 0 (25-15, 25-15 y 25-22).
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El equipo europeo había comenzado en ventaja al ganar el primer set por 30-28, pero los cubanos reaccionaron en los parciales siguientes y cerraron la victoria con registros de 25-22, 25-19 y 25-23.
El partido, presenciado por 4.800 aficionados que alentaron a los checos, se extendió por espacio de una hora y cuarenta minutos de juego.
Velasco tendrá revancha mañana cuando se enfrente a Holanda, a las 15.30 por la segunda fecha, en un choque decisivo para su futuro en el Mundial.
República Checa dominó la primera parte del enfrentamiento con un juego agresivo hasta que Cuba, uno de los seleccionados más jóvenes del campeonato, se encaminó al triunfo apoyado en el ataque del punta Tomás Aldazábal, anotador máximo con 23 unidades.
También resultó vital para el éxito cubano la tarea del central Pavel Pimienta, uno de los más experimentados de un plantel que sufrió la renuncia de la mayoría de sus figuras históricas, actualmente asiladas en Europa.
Holanda, otro equipo fuerte del "grupo de la muerte", despachó a Grecia por 3-0 en una hora exacta de juego, que le bastó para dejar en claro que será un rival de cuidado para cualquiera.
El equipo naranja, en una hora de juego, redondeó su triunfo con los siguientes parciales: 25-15, 25-15 y 25-22.
El argentino Juan Pereyra fue uno de los árbitros junto con el ruso Iván Golianski.
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