Mandiyú y Ferroviario protagonizaron una final de la Liga Correntina bochornosa, ya que debió ser suspendida debido a que jugadores de ambos equipos enfrentaron a golpes en una batalla campal. Mandiyú se imponía por 1 a 0 en ese momento.
Mandiyú y Ferroviario protagonizaron una final de la Liga Correntina bochornosa, ya que debió ser suspendida debido a que jugadores de ambos equipos enfrentaron a golpes en una batalla campal. Mandiyú se imponía por 1 a 0 en ese momento.
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Los incidentes comenzaron luego de una jugada polémica donde el juez del encuentro consideró que no había penal para Ferroviario. Los jugadores comenzaron a rodear al árbitro, el entrenador Osvaldo Chávez ingresó en la cancha y el arquero cruzó toda la cancha para protestar.
Tras una discusión, comenzaron a volar las piñas y los golpes. Inclusive, los hinchas comenzaron a tirar botellas desde las tribunas.
El partido fue suspendido luego de que el árbitro del encuentro considerara que no había garantías y será el tribunal de disciplina quien decida qué pasará con el encuentro.
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