En el segundo campeonato del año, la velocidad de los cambios es todavía más impactante. Walter Zunino en Platense, Gustavo Quinteros en Independiente, Eduardo Coudet en River, Israel Damonte en Aldosivi, Jorge Sampaoli en Talleres y Néstor Gorosito en San Lorenzo, además de Gustavo Álvarez y Lucas Pusineri, que dejaron sus clubes antes o en el comienzo del certamen, completaron una nueva ola de modificaciones.
El caso de San Lorenzo resume buena parte del problema. El club comenzó el año con Damián Ayude, luego pasó por Gustavo Álvarez y más tarde apostó por el regreso de Gorosito. Con la salida de Pipo el 1° de septiembre, el Ciclón llegó a tres entrenadores en la temporada. Estudiantes de Río Cuarto también alcanzó esa cifra, aunque en su caso parte del movimiento estuvo relacionado con interinatos y cambios internos.
Resultado inmediato, decisión inmediata
Una de las principales razones está en la lógica de resultados que domina a los clubes. Un entrenador no es evaluado solamente por el rendimiento de un proceso, sino por lo que ocurre partido a partido. Una derrota inesperada, una eliminación o una racha negativa pueden transformar en pocas semanas un proyecto que hasta entonces tenía respaldo.
El problema es que un cambio de entrenador rara vez significa solamente cambiar un nombre. Significa modificar una idea de juego, alterar rutinas de entrenamiento, reorganizar el vestuario y volver a empezar con un cuerpo técnico que necesita tiempo para conocer al plantel.
Sin embargo, ese tiempo es precisamente lo que cada vez menos dirigentes parecen dispuestos a conceder.
Otro de los ejemplos más fuerte es el de River. Marcelo Gallardo dejó el cargo durante el Apertura y fue reemplazado por Eduardo Coudet. Menos de seis meses después, Coudet también se marchó. El equipo de Nuñez llegó así también a cambiar tres técnicos en el mismo año y volvió a quedar obligado a buscar otra solución.
Incluso, con River quedó a la vista que hasta los ciclos más emblemáticos tienen un fin con la salida de Gallardo. En su segundo ciclo, el "Muñeco" no logró plasmar el rendimiento esperado, demostrando que ni siquiera los máximos ídolos son inmunes al desgaste cuando el equipo no encuentra el rumbo en la cancha.
El resultado como única medida
Hay otro factor que explica la tendencia: la enorme presión que rodea a los entrenadores. En Argentina, el técnico suele funcionar como el principal responsable de todo. Si el equipo no gana, la mirada apunta hacia el banco. Si los refuerzos no rinden, el entrenador queda involucrado. Si un juvenil no aparece, también. Y cuando la dirigencia necesita mostrar que está tomando decisiones, despedir o aceptar la renuncia del técnico suele ser la salida más visible.
Por eso proliferan las decisiones tomadas en caliente: renuncias, despidos, acuerdos para finalizar contratos y entrenadores interinos.
La temporada 2026 demuestra, además, que el fenómeno no está limitado a los equipos grandes. River, Boca, Racing, Independiente y San Lorenzo aparecen en la lista, pero también lo hacen Instituto, Aldosivi, Talleres, Platense, Gimnasia, Defensa y Justicia, Atlético Tucumán, Riestra y otros clubes con estructuras y presupuestos muy diferentes.
El drama del descenso y los ascensos fugaces
Para los equipos que luchan por la permanencia, el margen de error es nulo. Hugo Colace (Atlético Tucumán) y Guillermo Farré e Israel Damonte (Aldosivi) dejaron sus puestos cuando el fantasma del descenso volvió a acechar. Por otro lado, técnicos que lograron ascensos históricos como Iván Delfino y Gerardo Acuña (Estudiantes de Río Cuarto) y Ariel Broggi (Gimnasia de Mendoza) descubrieron lo cruel que puede ser la Primera División cuando los resultados no acompañan el proceso.
La dirigencia también juega su partido
El otro elemento central es la presión dirigencial. Cada comisión directiva necesita resultados para justificar sus decisiones, sostener el apoyo de los socios y evitar que una crisis deportiva se transforme en una crisis institucional. En ese contexto, el entrenador termina funcionando como una especie de fusible.
Cambiar al técnico genera la sensación de que algo se está haciendo. Es una respuesta rápida ante un problema que muchas veces es mucho más profundo: armado del plantel, lesiones, ventas de futbolistas, malas decisiones en el mercado de pases, problemas económicos o conflictos internos. El problema aparece cuando el cambio se convierte en hábito.
Los números de 2026 lo reflejan: 19 de los 30 equipos de Primera modificaron su cuerpo técnico original, es decir, casi dos de cada tres clubes. Solo el 37% logró mantener el mismo entrenador en ambos torneos.
Los que apostaron por la continuidad
En medio de esta verdadera rotación de bancos, hubo apenas 11 clubes que mantuvieron a su entrenador entre el Apertura y el Clausura:
Argentinos Juniors, Banfield, Belgrano, Huracán, Independiente Rivadavia, Lanús, Rosario Central, Sarmiento, Tigre, Unión y Vélez.
La particularidad de este grupo es importante: mientras 19 instituciones eligieron modificar el rumbo en algún momento de la temporada, estas 11 sostuvieron el mismo proceso y evitaron entrar en la lógica de cambio permanente.
Vélez, por ejemplo, mantuvo a Guillermo Barros Schelotto al frente del equipo y continuó con una idea de trabajo que la institución venía desarrollando.
En total fueron 25 los técnicos que se quedaron sin trabajo entre el Apertura, el receso y el Clausura de este año. Tan solo once equipos mantuvieron a sus entrenadores.
IA
Un fútbol que no espera
Los 25 cambios de entrenadores no son solamente una estadística. Son la consecuencia de un modelo de competencia y de gestión en el que la paciencia se volvió un recurso escaso.
El fútbol argentino tiene calendarios cargados, torneos cortos, playoffs, copas nacionales e internacionales y una lucha permanente por entrar a las competencias continentales o evitar los problemas de la tabla anual y los promedios. En ese contexto, un mal comienzo puede generar una presión difícil de sostener.
El resultado es una paradoja: se reclama construir proyectos, apostar por juveniles y desarrollar una identidad futbolística, pero al mismo tiempo se les exige a los entrenadores resultados inmediatos. Y cuando esos resultados no aparecen, se vuelve a empezar.
Veinticinco técnicos afuera en una temporada. 19 de 30 clubes cambiaron su entrenador. El dato más llamativo, quizás, no sea cuántos técnicos se fueron, sino cuántos quedaron. En el fútbol argentino de 2026, sostener un proceso se convirtió casi en una excepción.
Torneo Apertura 2026 y receso
El periodo abarcó salidas desde enero hasta junio de 2026 en distintos clubes de la categoría:
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26/01/2026 - Daniel Oldrá | Instituto (reemplazado por Diego Flores)
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20/02/2026 - Eduardo Domínguez | Estudiantes de La Plata (reemplazado por Alexander Medina)
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21/02/2026 - Favio Orsi y Sergio Gómez | Newell's Old Boys (reemplazado por Frank Darío Kudelka)
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24/02/2026 - Hugo Colace | Atlético Tucumán (reemplazado por Julio César Falcioni)
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26/02/2026 - Marcelo Gallardo | River Plate (reemplazado por Eduarto Coudet)
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12/03/2026 - Iván Delfino | Estudiantes de Río Cuarto (reemplazado por Gerardo Acuña)
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17/03/2026 - Damián Ayude | San Lorenzo (reemplazado por Gustavo Álvarez)
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17/03/2026 - Guillermo Farré | Aldosivi (reemplazado por Israel Damonte)
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23/03/2026 - Ariel Broggi | Gimnasia de Mendoza (reemplazado por Darío Franco)
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04/04/2026 - Gustavo Benítez | Deportivo Riestra (reemplazado por Guillermo Duró)
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06/04/2026 - Fernando Zaniratto | Gimnasia y Esgrima La Plata (reemplazado por Ariel Pereyra)
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04/05/2026 - Gerardo Acuña | Estudiantes de Río Cuarto (reemplazado por Rubén Darío Forestello)
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11/05/2026 - Mariano Soso | Defensa y Justicia (reemplazado por Julio Vaccari)
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12/05/2026 - Carlos Tevez | Talleres de Córdoba (reemplazado por Jorge Sampaoli)
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23/05/2026 - Gustavo Costas | Racing Club (reemplazado por Juan Pablo Vojvoda)
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02/06/2026 - Claudio Úbeda | Boca Juniors (reemplazado por Rodolfo Arruabarrena)
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02/06/2026 - Rubén Darío Insúa | Barracas Central (reemplazado por Damián Ayude)
Torneo Clausura 2026 (hasta el 1 de septiembre)
La continuidad de modificaciones en los cuerpos técnicos prosiguió de la siguiente manera:
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22/06/2026 - Gustavo Álvarez | San Lorenzo (reemplazado por Néstor Gorosito 19. 18/07/2026 - Lucas Pusineri | Central Córdoba (reemplazado por Sebastián Domínguez)
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03/08/2026 - Walter Zunino | Platense (reemplazado por Martín Palermo)
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13/08/2026 - Gustavo Quinteros | Independiente (reemplazado por Jadson Viera)
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26/08/2026 - Eduardo Coudet | River Plate (reemplazado interinamente por Leonardo Ponzio)
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26/08/2026 - Israel Damonte | Aldosivi (reemplazado interinamente por Mariano Felices)
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30/08/2026 - Jorge Sampaoli | Talleres de Córdoba (reemplazado por Omar De Felippe)
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01/09/2026 - Néstor Gorosito | San Lorenzo (se alejó el 1ª de septiembre)