Las chicas dieron lucha, pero se impuso la potencia de las Williams
-
Mundial 2026: le dio la espalda a su país y jugará la Copa del Mundo con otra selección
-
Masivo banderazo de Racing Club con chicanas a Independiente en la previa del clásico de Avellaneda
Paula Ormaechea y Venus Williams abrieron la serie entre Argentina y EEUU.
Es que el partido dependió totalmente de la norteamericana, quien tardó unos 40 minutos en adaptarse y luego demostró por qué sigue vigente a los 34 años, y también puso sobre la cancha buena parte del repertorio que la llevó a ganar 46 torneos en el circuito, siete de ellos de Grand Slam.
El partido comenzó con las dos tenistas inestables, inseguras y erráticas con sus saques, por eso se lo quebraron dos veces cada una hasta que Venus logró uno más que la santafesina, se adelantó 4-2 y con esa ventaja dominó el set hasta llevárselo por 6-3, sin haber mostrado mucho más que su rival.
La sunchalense, quien había mantenido su servicio solo una vez, en el octavo punto (con marcador 3-5), jugó bien de derecha y de revés, pero siguió mal con su saque y en el segundo set lo cedió tres veces seguidas y quedó 5-0 abajo, demasiada ventaja ante una rival del calibre de Venus.
La estadounidense vaciló cuando dejó pasar un match point y eso le costó estirar la definición, ya que la argentina ganó dos puntos seguidos y entonces el marcador fue más decoroso y lo cerró con un 6-2 final.
Con la ventaja para EEUU, el segundo punto adquirió mayor trascendencia sobre todo porque a esta altura el estadio estaba repleto y desbordado, se estima que por unas 400 personas más que las 2.500 permitidas.
La líder del ranking mundial y campeona hace una semana en Australia, donde sumó su 19no. título de Grand Slam, salió a jugar contrariada, con dudas y por eso estuvo siempre abajo ante la entusiasta Irigoyen hasta el noveno juego, que la tandilense ganó y dejó el marcador 5-4.
Serena se mostraba incómoda y la tandilense, con una zurda picante y buenos servicios, más mucha movilidad de piernas, se daba un gusto grande y jugaba quizá el mejor partido de su carrera a los 27 años.
La estadounidense quebró por primera vez a Irigoyen (6-5) y desde allí decidió no vacilar más, lo que le permitió ganar ocho juegos seguidos y así llegó al 7-5 y 6-0 que reflejó la distancia sideral que existe entre una y otra.
Lo de Irigoyen fue digno, pero se sabía que el termómetro del partido dependía de Serena, y cuando la mejor del mundo comenzó a golpear de derecha, con una velocidad de pelota muy superior, se acabó el cuento de hadas y el partido se resolvió sin mayores sobresaltos.
EEUU, que descendió al Grupo Mundial II cuando perdió en abril del año pasado con Francia (sin las Williams), quedó a un paso de la victoria que le permitirá pelear por un ascenso ante un país que resulte perdedor en la primer ronda del Grupo de elite, este fin de semana.
El elenco norteamericano, el país más ganador de la Copa Federación con 17 títulos, es una potencia casi imposible para Argentina, que igual mostró dignidad y sobre todo un equipo competitivo, así le planteó problemas a una potencia mundial.




Dejá tu comentario