Claro que esta operación no viene sola, sino que en julio próximo se sumarán también a Boca el volante Fernando Belluschi y el zaguero Ezequiel Garay. La tasación de Marino, a quien el técnico Jorge Benítez quiere utilizar como enlace, aunque en Newell's era volante por izquierda, es de u$s 4 millones y Boca pagará en primera instancia 50% del pase.
Claro que estos movimientos provocan varios desplazamientos de piezas en la mitad de la cancha de ambos equipos, puesto que por Marino los rosarinos ya arreglaron el retorno de Pablo Guiñazú, mientras por el arribo del volante a Boca perdería su puesto Diego Cagna.
Es que esta contratación lo sorprendió justo en medio de las negociaciones que mantiene con Macri por la renovación de su contrato, que el jugador pretende que sea por espacio de un año y el presidente por seis meses.
Por eso, como Macri pareceno estar dispuesto a ceder, Cagna, quien está molesto con la situación, ya empezó a ver su futuro lejos de Boca.
«Nosotros le ofrecemos un contrato por seis meses y esperemos que no haya problemas», fue la seca respuesta de Macri. «A mí, personalmente, o a mi representante, Gustavo Goñi, nunca nos dijo que no quería arreglar por un año. Pero me extraña que estemos sobre el final del año y nadie nos haya dicho nada. A menos que por un semestre me vayan a pagar u$s 2 millones», ironizó Cagna.
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