4 de junio 2016 - 23:55

Muguruza dio la sorpresa y destronó a Serena

Muguruza dio la sorpresa y destronó a Serena
La española Garbiñe Muguruza se coronó este sábado como nueva reina de Roland Garros al destronar a la estadounidense Serena Williams en la final por 7-5 y 6-4.

La cuarta cabeza de serie se impuso a la número uno del mundo en un intenso partido de una hora y 43 minutos, decidido con un preciso globo que dio en la línea de fondo y fue aplaudido por la rival.

Con cara de incredulidad y las manos en la cara, la española cayó de espaldas sobre el polvo de ladrillo de la Philippe Chatrier antes de ir a abrazarse con la defensora del título.

"Estoy tan contenta. Jugar ante una de las mejores jugadoras es la final perfecta. Estoy muy feliz", dijo en la cancha tras ganar el primer Grand Slam de su carrera con 22 años. "Este es 'el' torneo en España. Rafa (Nadal) es el gran campeón. Una victoria aquí es lo máximo".

Se trata de la segunda tenista española que gana en París después de los triunfos de Arantxa Sánchez Vicario en 1989, 1994 y 1998. En total, es el vigésimo primer título en Roland Garros del tenis español, que este sábado vivió una jornada redonda con el triunfo unas horas más tarde de Feliciano y Marc López en la final de dobles por 6-4, 6-7 (6) y 6-3 ante los hermanos Bob y Mike Bryan.

Con su primer título en un grande y el tercero en total, la jugadora de origen venezolano será a partir del lunes número dos del mundo y se perfila como una clara aspirante a asaltar el trono de Williams, que hace tres Grand Slams que no levanta el trofeo y ha perdido dos finales consecutivas.

"Durante mucho tiempo Serena ha dominado mucho los Grand Slams y tiene que acabar ese proceso. Es genial que haya caras nuevas", dijo Muguruza. "Es bueno para el tenis femenino que haya un poco de novedad".

"Mi sueño es seguir ganando torneos como este", añadió la jugadora de origen venezolano. "Me considero una persona ambiciosa, que tiene carácter. Me gustan las situaciones de competitividad, entrar en la cancha y que esté lleno, enfrentarme a la mejor jugadora. Eso es lo que motiva", contó.

Todo eso lo tuvo este sábado en París. El primer set fue un choque de trenes. Si Williams tenía problemas en el aductor, como había asegurado un día antes, los disimulaba bien. A las dos jugadoras les gusta dominar el punto y el intercambio de golpes era violento.

Muguruza prefiere el sol, pero París no iba a hacércelo fácil. No sólo tenía enfrente a la número uno del mundo, ganadora de 21 Grand Slams, sino que el día era frío y nublado, acorde con una semana de lluvias que han desbordado el Sena.

El tenis quiere caras nuevas, pero el público francés estaba también deseoso de ver a la estadounidense de 34 años igualar el récord de 22 grandes en la era abierta de la alemana Steffi Graf.

Pero Muguruza, 12 años menor, estaba dispuesta a dejar en claro que el cambio generacional se aproxima. Para Muguruza, que cayó ante Williams en la final de Wimbledon en 2015, era la oportunidad de empezar a escribir su historia con su primer título de Grand Slam, para Williams la ocasión de exorcizar los demonios que la persiguen desde el último US Open.

El año pasado estuvo a punto de conseguir el Grand Slam, pero tras arrasar durante toda la temporada, la estadounidense cayó inesperadamente en las semifinales de Nueva York. Unos meses después, perdió también la final de Australia ante la alemana Angelique Kerber.

"Lo único que puedo hacer es seguir intentándolo", dijo Williams en París, donde volvió a mostrarse vulnerable. Muguruza, por el contrario, enseñó el carácter que se le exige a una campeona. No sólo ganó su primera final sobre la superficie, sino que lo hizo en la cancha más importante del mundo en polvo de ladrillo, la Philippe Chatrier.

"Tiene un futuro brillante, obviamente", dijo Williams sobre su rival. "Sabe cómo jugar en los grandes escenarios y claramente sabe cómo ganar Grand Slams", consideró la multicampeona.

La española quebró para 3-2 en el primer set, pero cedió de nuevo la ventaja para el 4-4. Con 5-5 en el marcador, Muguruza demostró que esta vez, a diferencia de lo ocurrido en Londres, estaba allí para ganar y volvió a romper a su rival con una derecha demoledora. En el siguiente juego necesitó tres set points, pero no dejó escapar la oportunidad.

Tres breaks seguidos pusieron el segundo parcial 2-1 a favor de Muguruza, que ya no cedió su ventaja hasta el final. La española pudo cerrar el partido en la devolución con 5-3, pero desperdició cuatro match points. Los nervios de ver al victoria tan cerca podrían haberle traicionado en el pasado, pero la española ha mostrado una madurez en París que podría llevarla más lejos. Con su servicio, ya no falló y se convirtió en la nueva reina de Roland Garros. 

Dejá tu comentario

Te puede interesar