Una vez más, la falta de seriedad y de respeto hacia el público que va a las canchas quedó puesta de manifiesto ayer, al adelantar el horario de comienzo del superclásico del próximo domingo entre River y Boca para las 14. El partido se iba a jugar a partir de las 15.30, pero el titular de la AFA, Julio Grondona, confirmó la modificación, ya que ese mismo día, a las 16, Los Pumas jugarán ante Escocia su pase a semifinales en el Mundial de rugby de Francia.
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«No podemos estar ajenos a la situación que está viviendo el rugby, con una brillante actuación de la Selección en el Mundial», señaló el dirigente.
«Sobre la base de la buena voluntad de los equipos se pudo cambiar», expresó el dirigente en declaraciones a radio «La Red».
Además, sostuvo que el Mundial de rugby «se trata de un hecho deportivo muy importante para justificar este cambio; simplemente se aplicó el sentido común».
«Estamos acostumbrados a aplicar el sentido común», enfatizó Grondona, y añadió que el horario del superclásico «es el único que se toca» por la presentación de Los Pumas en Francia.
Además, esta variación cuenta con el aval de los organismos de seguridad, ya que el encuentro finalizará en horario diurno, algo fundamental para diagramar el operativo policial.
Sin embargo, no habrán pensado igual que Grondona y esos organismos de seguridad todos los simpatizantes de River que durante gran parte de la mañana hicieron una cola de cinco cuadras bajo la lluvia para sacar su entrada en el primer día de venta.
Cada socio llevó su carnet con la cuota al día para llevarse una popular o una platea alta, después de horas de fila bajo la lluvia, pensando que el partido comenzaba a las 15.30.
Pero... Si ya se sabía desde la semana pasada que si Los Pumas quedaban primeros en su zona iban a jugar el domingo a las 16, ¿no habría sido más atinado aplicar el sentido común en tiempo y forma y no cuando las entradas para el superclásico se pusieron a la venta? Pero en el fútbol argentino todo vale, y por lo general, la que paga los desaguisados organizativos es la gente.
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