Racing Club e Independiente empataron 1 a 1, en el clásico de Avellaneda jugado en el estadio Juan Domingo Perón, en el marco de la décima fecha del torneo Apertura de fútbol de primera división.
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Gabriel Hauche, a los 55 segundos de juego, puso en ventaja al conjunto que dirige Diego Simeone, pero Facundo Parra, a los 27 de la etapa inicial, empató para Independiente.
La igualdad le sirvió a Racing para mantener su invicto (cuatro victorias y seis empates), pero no tanto para sostenerse en la pelea por la punta ni para afirmar su autoestima, toda vez que se encontró arriba en el marcador antes del minuto de juego.
El historial quedó ahora con 68 victorias para el "Rojo" contra 47 de la "Academia" y 63 empates.
Mejor, lo dicho, no podía empezar el partido para Racing: Hauche, a los 55 segundos, tras una jugada que empezó en un lateral de Lucas Licht y con una media vuelta dentro del área chica puso el 1-0.
La temprana ventaja modificó lo que, en teoría, iba a ser el partido. La pelota pasó inmediatamente a ser propiedad del equipo de Ramón Díaz y Racing, lejos de sostener la presión en tres cuartos y buscar mayor distancia (esa locura inicial que derivó en el gol de Hauche), se fue replegando de a poco hacia su área.
En este nuevo plan de los de Diego Simeone, el de apostar al contragolpe, fallaron las herramientas fundamentales: no tuvo proyección por los laterales y Giovanni Moreno, la referencia creativa, estuvo lento e impreciso.
Coyuntura que terminó aprovechando Independiente: primero, para sentirse menos vulnerable; después, para hacer pie en el medio; finalmente, para encontrar el empate.
Fue de Facundo Parra, astuto para permanecer en línea con la defensa y salir disparado hacia adelante tras un despeje corto de Sebastián Saja. La igualdad le quedó bien al primer tiempo, por lo de antes y lo de después, un clásico sin demasiadas opciones de gol frente a los arcos pero jugado con emoción e intensidad.
El inicio del segundo tiempo cambió radicalmente: ni unos ni otros se decidieron a tomar el control del partido, y la acción se redujo al roce en la mitad de la cancha, de vez en cuando a algún remate desde lejos.
Simeone buscó la solución en un cambio de nombres (Valentín Viola, delantero, por Luciano Aued, mediocampista) y no en la actitud; y en el mismo error cayó Ramón Díaz, aunque mostró menos ambición al reemplazar a Patricio Rodríguez, de rendimiento aceptable, por Walter Busse, quien aportó más despliegue hacia atrás.
Tampoco funcionaron las modificaciones propuestas luego por los entrenadores, aunque en los tramos finales del encuentro Racing fue un poco mejor y generó algunas chances frente a Fabián Assmann. No alcanzó: el clásico, lejos de la emoción que había regalado en la parte inicial, el "más importante" de Primera tras la caída de River a la B Nacional, se diluyó en el reparto de puntos.
Que le vino bien a Independiente, reinventándose con la llegada de Ramón Díaz a la conducción técnica, pero no tanto a Racing, al que el miedo evidente de perder le obstruyó esta tarde, y aun invicto, el camino hacia la pelea por la corona.