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5 de mayo 2013 - 19:58

Servido en bandeja

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Cuando abría el marcador a los 46 segundos de iniciado el partido, sin tiempo siquiera para prender un faso y acomodarte en el sillón, estás en una situación más que favorable.

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El Manu Lanzini se trepó estéticamente al cielo y la cruzó de cabeza como aquel gol de Mora en el torneo anterior.

-¡¡¡¡Goooooooolllllllllllll!!! ¡No lo puedo creer, extraordinario, es nuestra tarde!

Pero curiosamente el volante de River desapareció olímpicamente de la cancha los 89 minutos restantes. Sin gravitación alguna, en un equipo donde las ideas escasean y la cabeza fría solo existe si alguien recibe un cocazo y le ponen una bolsa de hielo, es difícil generar algo. Y si lo poco que generas no lo sabes resolver, entonces estamos en el horno.

Boca inmediatamente reaccionó con lo que sabe hacer, empujar, poner cara de malo y tirarte ciento sesenta centros "a la carga Barracas".

Sobre los 19 minutos escapó Iturbe, vértigo puro y un balde en la cabeza, pero cuando estaba mano a mano con Orión quiso buscar el pase a Funes Mori pero interceptó milagrosamente un defensor xeneixe.

-Funes Morí!!!!!! ¡¡Dá el paso, no te escondas detrás del defensor! Iturbe no la hizo mal pero el melli no se desmarcó, no buscó el espacio libre.

River era solo las arremetidas de Iturbe y Boca un despliegue físico enorme, pressing sobre todos los sectores de la cancha y desesperación por empatar.

-Atrás boquita no hace pie, viene blandito de tren trasero, tenemos que liquidarlo.

Avisó Funes Mori rematando por arriba del travesaño un rebote tras un tiro libre de Vangioni y tres minutos después Sánchez, con displicencia desperdició la ocasión más clara de toda a tarde.

-Nooooooooooooooooo, noooooooooooooooo, nooooooooooooooooo!!!!!!!!!! Sánchez, vivis jugando atolondrado, volando por el aire cincuenta veces por partido, y la única vez que la tenés que reventar resulta que la tocás de cachetada. A este muchacho hay que setearlo de nuevo, reprogramarlo.

Esto es un clásico Sánchez. 365 días esperándolo, y vos te ponés a pelotudear en el área chica ¡!!!!!!!!!!!


Como siempre, después del fallido 2 a 0 de Sánchez, el pelado uruguayo, pero de los otros le dio una lección de definición a su compatriota y la mandó a guardar. Empate de Boca y a llorar al Vaticano.

El segundo tiempo fue Titanes en el Ring. Fútbol ni con cuentagotas.

Se fueron Iturbe y Ponzio a los 11 minutos e ingresaron Mora y Cirigliano.

El cambió de Iturbe no se entendió bien, salvo que respondiera a un problema físico. Porque el pibe, a pesar de jugar a más de 220 voltios, era el único que metía miedo.

A los 22 minutos Delfino, como siempre hilando fino, le echó a Ramón y empezó a perder el control del partido.

-No Ramón, no. A la B se fue River, y River somos todos.

Sobre los 30 vino el primer parate por las bengalas, el humo, los petardos y toda la parafernalia del cotillón de los imbéciles de siempre, y a esperar a ver qué pasa. ¿Seguimos? ¿Suspendemos? ¿Paramos? ¿Volvemos a esperar? ¿Probamos?

Siempre improvisando el reglamento, acomodando la ley.

A los 40 minutos entró el voluntarioso Luna por el voluntarioso Funes Mori, Barovero salvó las papas a los 50 minutos desviando al corner un remate envenenado de Escalante, y sobre los 56 minutos Delfino sacó una roja directa a Burdisso, cuando el partido se moría, queriendo dar la imagen de que no le pesaban decisiones fuertes en un clásico.

-Boca festeja los empates, como dice Ramón, y si no festeja penales. Pero nosotros teníamos un banquete servido en bandeja y terminamos comiendo un choripan de parado bajo la lluvia.

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