26 de agosto 2026 - 11:21

Siguen lloviendo las críticas contra Gianni Infantino y su proyecto de reelección en la FIFA se complica cada vez más

Ahora es Claudius Schafer, el presidente de las ligas europeas, quien pide la dimisión del dirigente italo-suizo y afirma que deben realizarse reformas en la presidencia de la entidad.

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, cada véz tiene más oposición a su proyecto de reelección en el cargo, en marzo de 2027.

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, cada véz tiene más oposición a su proyecto de reelección en el cargo, en marzo de 2027.

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El próximo año la FIFA sostendrá la votación para elegir a su presidente. Gianni Infantino, anunció que buscará su reelección, pero la crisis que lo golpea se profundizó durante el Mundial y en el último mes tras el fracaso del FIFA Forward Enterprise, conocido como FFE. El proyecto buscaba abrir a la inversión privada las competiciones de la entidad, incluidos los Mundiales masculino y femenino, pero terminó siendo abandonado ante la fuerte oposición dentro del fútbol internacional.

A partir de ahí, surgieron Confederaciones -como la UEFA, que representa a Europa, la AFC, encargada de Asia, y la Concacaf, que reúne a Norteamérica, Centroamérica y el Caribe- que expresaron su desacuerdo con la iniciativa. También afloraron dudas sobre la transparencia del proyecto y sobre la independencia y credibilidad de Infantino para mantenerse al frente de la FIFA.

El principal opositor al dirigente italo-suizo es Alexander Ceferín, titular de la UEFA, que si bien dijo hace unos días que él no se postulará al máximo cargo de la FIFA, también aseguró que Infantino tendrá un rival con quien disputar el cargo en las próximas elecciones.

Tras el Mundial y con el fallido proyecto FFE, Infantino cosechó más enemigos que aliados. Ahora es el presidente de las ligas europeas, Claudius Schafer, cree que Gianni Infantino "no tiene futuro en la FIFA", pero afirma que reformar el organismo rector mundial del fútbol es más importante que simplemente reemplazar a su líder.

Schafer afirmó que la crisis actual en la FIFA se ha estado gestando durante años debido al enfoque de liderazgo "cada vez más centralizado y personalizado" de Infantino y su total fracaso a la hora de consultar con las partes interesadas clave sobre las decisiones que afectan a los clubes, los aficionados, las ligas y los jugadores de todo el mundo.

Fue esta negativa a consultar lo que obligó a European Leagues, que representa los intereses de 53 ligas profesionales masculinas y femeninas en 34 países, incluidas las llamadas "cinco grandes", a presentar una queja formal ante la Comisión Europea contra la FIFA por presuntas infracciones de la legislación europea sobre competencia.

Eso fue hace casi dos años, y Schafer, un abogado convertido en administrador de fútbol que también dirige la Liga Suiza de Fútbol, confía plenamente en que los acontecimientos recientes solo reforzarán la postura de las ligas europeas, haciendo casi seguro que la comisión con sede en Bruselas abrirá una investigación sobre la toma de decisiones y la gobernanza de la FIFA en el futuro.

Schafer se mantiene firme: Infantino debe irse

“Nos preocupa profundamente su liderazgo”, dijo. “Cuestionamos su idoneidad para continuar como presidente. Aquí en Suiza, hemos seguido de cerca a la FIFA y parece que la influencia del presidente ha crecido año tras año. Se toman decisiones importantes sin una consulta significativa con las partes interesadas que se verán afectadas; por eso hemos presentado nuestra queja ante la Comisión Europea sobre el calendario de partidos internacionales. “Ahora tenemos esta situación con (FIFA Forward Enterprise), pero también tuvimos el caso del Premio de la Paz de la FIFA el año pasado, que se hizo sin ninguna conversación con el Consejo de la FIFA".sostuvo el dirigente.

Claudius Schafer, presidente de las ligas europeas, pisió la dimisión de Infantino y afirmó que deben realizarse reformas en la presidencia de la FIFA.

Claudius Schafer, presidente de las ligas europeas, pisió la dimisión de Infantino y afirmó que deben realizarse reformas en la presidencia de la FIFA.

“La FIFA es una asociación regida por la legislación suiza y, como tal, existen normas. El presidente y los miembros de la junta directiva deben desempeñar sus funciones con diligencia. Se trata de una cuestión legal. Si se toma una decisión de este tipo (como la del premio de la paz) sin siquiera informar al consejo, en mi opinión, eso constituye una violación de la ley. Y luego, durante el Mundial, todos conocemos el caso de la tarjeta roja del delantero estadounidense Folarin Balogun. Fue un verdadero escándalo. No recuerdo ninguna intervención política de este tipo relacionada con un asunto deportivo. Tales actos ponen en entredicho la integridad del juego. Por eso Infantino no tiene futuro en la FIFA. No puede tenerlo.”

El mes pasado, Infantino retiró la idea de la comercialización de los Mundiales a manos privada y pidió disculpas por haber trabajado en el plan durante tanto tiempo sin compartir los detalles con los altos cargos de la FIFA, los miembros del consejo ni las federaciones miembro. Sin embargo, el suizo-italiano de 56 años dejó claro que no tiene intención de dimitir y que se presentará a un cuarto mandato de cuatro años el próximo mes de marzo en el congreso de la FIFA en Rabat.

También ha dedicado las últimas semanas a viajar por el mundo en un intento por afianzar su apoyo de cara al enfrentamiento electoral con sus principales críticos —las confederaciones asiática, europea y de América del Norte y Central— en la capital marroquí.

Schafer afirmó que sus miembros están "totalmente alineados" con los rebeldes y confía en que presentarán un candidato que derrotará a Infantino. Sin embargo, le preocupa más lo que suceda después.

“Es necesario redefinir el papel y las responsabilidades del presidente de la FIFA. Tras las detenciones en Baur au Lac en 2015, se nos prometieron algunas reformas en la FIFA, pero Gianni no las llevó a cabo. Ahora, para nosotros, lograr estas reformas es la tarea más importante, y solo podrán llevarse a cabo con otro presidente, dijo Schafer.

La referencia al Baur au Lac alude a las detenciones que tuvieron lugar en el lujoso hotel de Zúrich la víspera del Congreso de la FIFA de 2015, donde el expresidente de la FIFA, Sepp Blatter, fue reelegido para un quinto mandato. La crisis desencadenada por esas detenciones lo obligó a dimitir seis meses después, allanando el camino para la elección de Infantino como salvador de la organización.

Cuando se le preguntó si Schafer estaba a favor de reducir el poder de la presidencia rotándola entre los presidentes de las seis confederaciones de la FIFA —una idea que está ganando apoyo—, dijo que estaba contento de dejar que el debate actual siguiera su curso, pero agregó que existe un fuerte consenso de que "nunca volveremos a tener (un presidente) tan poderoso como este".

Infantino llegó a lo más alto del máximo organismo del fútbol en 2016, ganando las elecciones extraordinarias luego de la destitución de Joseph Blatter por el FIFA Gate. Desde entonces lleva 10 años en el poder y ahora, en el siguiente proceso, que se realizará durante el Congreso del 18 de marzo de 2027, buscará extender su mandato hasta 2031. Sin embargo, su horizonte está cargado de nubes negras que avecinan fuertes tormentas.

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