El imponente pebetero olímpico en forma de flor cerrada, que fue encendido el viernes durante la ceremonia de apertura de los Juegos de Londres, se apagó por unas horas en la noche del domingo al lunes, para su traslado dentro del Estadio Olímpico.
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Jackie Brock-Doyle, directora de comunicación del Comité de Organización (LOCOG), confirmó que el pebetero "fue apagado durante el tiempo necesario para trasladarlo desde el centro del Estadio hasta su emplazamiento definitivo en una curva", donde el viernes se encontraba la gran campana de hierro.
"De todos modos la llama fue conservada en un recipiente idéntico al utilizado por los comandos de marina durante su llegada al Tower Bridge" el 20 de julio, agregó.
El pebetero, símbolo de los Juegos Olímpicos y que normalmente permanece encendido durante toda la duración del certamen, fue instalado dentro del Estadio Olímpico, como se hizo en los precedentes Juegos organizados en Londres, en 1948.
En Pekín 2004, la antorcha se instaló en el techo del Estadio Olímpico, para maximizar su visibilidad. El encendido de esa antorcha gigante formada por 204 "pistilos" de acero y "pétalos" de cobre fue uno de los momentos más emocionantes de la ceremonia de apertura del viernes, según británicos consultados por la BBC.
El pebetero, constituido por elementos aportados por cada delegación durante la ceremonia, fue encendido por siete jóvenes promesas del deporte británico.
Thomas Heatherwick, que diseñó el pebetero, declaró que el precedente de Londres 1948 para instalarlo dentro del Estadio "es una idea magnífica", a pesar de que muchos espectadores se quejan de no poder sacarle fotos ya que se encuentra dentro del recinto, que sólo se abrirá al público a partir del viernes con las competiciones de atletismo.
La llama es proyectada en vivo en una pantalla gigante instalada en la Villa Olímpica, aunque sin el mismo efecto que el fuego real.
El pebetero fue re-encendido el lunes por Austin Playfoot, quien llevó la antorcha olímpica en Londres 1948 y 2012.
"Cuando corrí con la antorcha olímpica en Guildford nunca pensé que terminaría tan cerca del pebetero. Se me llenaron los ojos de lágrimas cuando se encendió", reconoció el hombre.
"Será una inspiración increíble para los atletas que compiten aquí en el centro del Parque Olímpico, en el Estadio", agregó.
Al finalizar los Juegos Olímpicos, el pebetero será desmantelado y cada "pétalo" entregado a todas las naciones competidoras.
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