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13 de septiembre 2007 - 00:00

Un comienzo perfecto

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Los Pumas comenzaron bien en la Copa del Mundo, con dos partidos jugados e igual cantidad de victorias, lo que les permite soñar con la clasificación a cuartos de final y serviría para ponerle un broche de oro a la carrera de una camada de jugadores que pretende escribir una de las páginas más gloriosas en el rugby argentino.

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«Dos jugados, dos ganados, con punto bonus, sin tries en nuestro ingoal, sin lesionados de gravedad, sólo con varios golpeados y cansados por jugar dos partidos en 76 horas, algo que nos perjudicó, hacen que el balance sea por demás satisfactorio», reconoció Marcelo Loffreda en Lyon.

No obstante, pese a las dos victorias (a Francia 17-12 y a Georgia 33-3) Los Pumas todavía pueden quedar eliminados si por ejemplo se da un triple empate (pierde con Irlanda y Francia le gana a los irlandeses).

Por eso el plantel argentino mantiene la necesaria mesura y concentración para aspirar a más.

Tras dos partidos con un buen rendimiento colectivo,quedan varios puntos altosen lo individual. Los más destacados son Felipe Contepomi (8 de 12 entre penales y conversiones) y el apertura Juan Martín Hernández, quien en cada partido fue de menor a mayor. No obstante, por momentos el talento de Hernández lo lleva a arriesgar más de la cuenta. También sobresalen la solvencia de Patricio Albacete y Juan Martín Fernández Lobbe, la clásica dureza del pack de forwards, la seguridad y velocidad del full back Ignacio Corleto que da garantías y las fulgurantes corridas de Lucas Borges que intimidan.

En el primer tiempo ante Georgia, los dirigidos por Loffreda equivocaron el camino y por eso se notó la ausencia del capitán Agustín Pichot para ordenar y abrir el juego ante el duro equipo de la ex república soviética.

Pichot posee una contractura menor, algo que al igual que el resto de los golpeados no le impedirá estar desde el arranque ante Namibia.

Argentina tiene 10 preciados días de descanso antes de enfrentar a Namibia en Marsella, un choque que promete ser duro como ante Georgia pero donde Los Pumas no sólo buscarán la victoria, sino que necesitan imperiosamente el punto bonus, teniendo en cuenta que Irlanda lo obtuvo (con susto) ante los africanos y Francia seguramente hará lo propio el sábado.

Lo importante es que 29 de los 30 Pumas ya jugaron en este Mundial y sólo el lesionado Gonzalo Longo no ingresó, algo que suma en el aspecto anímico.

Pese al grato presente, la delegación argentina es consciente de que todo lo bueno que se realizó en los primeros seis días del Mundial puede quedar en el recuerdo si no se consigue la clasificación a cuartos por segunda vez en la historia.

La única vez que Argentina se metió entre los ocho mejores fue en Gales 1999. Por eso será clave esperar el cruce entre Francia e Irlanda del 21 en el Stade de France, para saber si los locales siguen o no en carrera. Caso contrario habrá que ganarle a los irlandeses el domingo 30 por la tarde en París, para no depender de otros resultados.

Las opciones siguen siendo las mismas de antes de empezar, pero con el mayor sustento posible. De terminar primero se enfrentará en París al segundo del grupo C (Escocia o Italia) y de terminar segundo, con el primero del mismo grupo, inevitablemente los temibles All Blacks en Cardiff, la capital de Gales. El panorama es inmejorable porque Argentina depende de sí mismo y apunta a quedarse con el primer lugar del «Grupo de la Muerte». De concretarse, Los Pumas no sólo estarán en cuartos de final, sino que podrán mirar con más confianza aún el horizonte y aspirar a una histórica semifinal con Sudáfrica o Inglaterra.

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