La mayoría de los jugadores de aquella selección sub 20 juegan, o jugaron en la Mayor actualmente.
El exentrenador del seleccionado argentino Sub 20, el cordobés Hugo Tocalli, sostuvo que en el Mundial de la categoría que se jugó en el 2007 en Canadá "dirigió a un equipo soñado", a diez años del último título logrado por Argentina a nivel selecciones.
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"Los recuerdos son muchísimos y hermosos. Desde un Sudamericano en Paraguay durísimo hasta un Mundial brillante. En Canadá dirigí a un equipo soñado", aseguró Tocalli en una entrevista exclusiva con Télam.
"No fue sencilla la tarea. Nosotros trabajamos para formar jugadores, no para ganar títulos. Pero lógicamente salir campeón es una gratificación importante. Y lo mejor de todos es que hoy, muchos de esos jugadores juegan en el seleccionado mayor", agregó el director técnico, de 69 años, que actualmente se desempeña como coordinadores de las divisiones inferiores de San Lorenzo.
El domingo 22 de julio de 2007, el representativo argentino le ganó la final del Mundial a República Checa por 2 a 1, en el estadio Nacional de Toronto, con los goles de los delanteros Sergio Agüero y Mauro Zárate, a los 17 y 41 minutos del segundo tiempo, respectivamente.
Tocalli, nacido el 21 de enero en la pequeña localidad cordobesa de Monte Buey, destacó, entre otros, al arquero Sergio Romero, al defensor Gabriel Mercado, al volante Ever Banega, al extremo Ángel Di María y al delantero Agüero, quienes hoy en día actúan en el seleccionado mayor.
Pero también elogió a otros, como los marcadores centrales Federico Fazio y Matías Cahais, el mediocampista central Claudio Yacob, el enganche Maximiliano Moralez, el extremo Pablo Piatti y a Mauro Zárate, piezas claves en el camino hacia el título.
"La verdad es que tenía un plantel muy completo, con muchos jugadores de jerarquía, y ganamos el Mundial de punta a punta", puntualizó Tocalli.
Argentina comenzó el torneo con Romero; Mercado, Fazio, Cahais y Emiliano Insúa; Yacob; Alejandro Cabral, Banega y Piatti; Agüero y Zaráte. Esos once futbolistas igualaron sin goles con República Checa en el estadio Lansdowne de Ottawa.
"El primer partido fue cerrado, ellos se replegaron y a nosotros nos costó encontrar los espacios. Pero siempre mantuvimos el orden", recordó.
Pero a lo largo de la competencia, en la que ganó el resto de los partidos, con 16 goles a favor (Agüero fue el máximo goleador del torneo con 6 tantos) y tan solo 2 en contra, el esquema y la alineación cambiaron.
En el 6-0 sobre Panamá, también en Ottawa, hubo dos modificaciones: Matías Sánchez por Mercado y Damián Escudero por Piatti, un equipo más ofensivo.
"Ese triunfo nos relajó y dio más confianza. Independientemente de la categoría del rival, lo más valioso fue la soltura", reveló.
Así llegó la victoria sobre Corea del Norte por 1-0, en el mismo escenario de los dos partidos anteriores, en el cierre del Grupo E, con Germán Voboril por Cahais, Mercado por Yacob y Lautaro Acosta por Escudero.
"Ganamos con lo justo, pero finalizamos primeros en la zona, con siete goles a favor y ninguno en contra. Veía un equipo muy sólido", subrayó.
El seleccionado luego superó a Polonia por 3-1, en Toronto, por los octavos de final, con el ingreso de Di María por Zárate y Piatti por Cabral, en relación al equipo del debut. Esa misma alineación derrotó a México por 1-0, en Ottawa, por los cuartos de final, y goleó a Chile por 3-0 en Toronto, por las semifinales.
"Ese era 'el' equipo. Funcionaba cómo yo quería. Sólido en defensa, con despliegue y marca en la mitad de la cancha. Y profundo en ataque. La explosión de (Ángel) Di María. Lástima que ante los chilenos se lesionó", rememoró.
En la final, Leonardo Sigali reemplazó al capitán Cahais en la zaga y Zárate volvió por Di María en ofensiva. "Fue rara. No pudieron jugarla ni Matías ni Ángel. Pero Mauro en su regreso marcó el gol del título. Fue un premio justo para un equipo fantástico, una generación soñada", enfatizó.
"Hoy a la distancia uno toma conciencia de lo que hizo. Fue un trabajo en conjunto con (José) Pekerman. Una alegría inmensa. Y eso que no pudimos contar con Lionel Messi (jugó la Copa América en Venezuela) ni con Gonzalo Higuaín (Real Madrid, su club en esa época, no lo cedió). Pero igual dirigí un equipo soñado", finalizó.
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