Los militares rusos en la base aérea de Hemeimeem, en Siria, "son personas muy simples" y, "al mismo tiempo, muy fuertes y muy seguras de sí mismo, hombres verdaderos", afirmó Yelena Isinbayeva, campeona mundial de salto con garrocha, en un entrenamiento "especial" que hizo a los soldados.
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"Todo aquí me llena de orgullo y patriotismo", afirmó Isinbayeva, que hizo abdominales y subió a una cuerda junto a los soldados, a los que visitó con otros atletas en la base que Rusia usa para entrenar combatientes.
Isinbayeva, de 34 años, bicampeona olímpica en 2004 y 2008 en el salto con garrocha, pero prohibida de competir en los Juegos de Río por las acusaciones de "doping de Estado" en contra de Rusia, dirigió micrófono en mano un entrenamiento rutinario con varias decenas de soldados.
La rusa, elegida como representante de los atletas en el Comité Olímpico Internacional (COI), y ya retirada tras los Juegos de Río, dijo a la TV rusa que a ella y los otros atletas no les molestó el ruido de los aviones rusos que despegaban de la base de misiones de bombardeo.
"Cada vez que un avión de combate despegaba, era como una canción de cuna que habíamos estado esperando para irnos a dormir", dijo, acompañada, entre otros, de Soslan Ramonov, oro en lucha libre en la categoría de 65 kilos, quien plantó algunos árboles.
También participaron de la actividad Serghei Kamenski, plata en tiro en Río 2016 y los esgrimistas Sofia Velikaia, Arthur Ahmathuzin, Timur Safin y Alexei Cheremisinov.
Rusia, aliado del presidente sirio Bashar al Assad, ha estado bombardeando las zonas controladas por EI desde hace casi un año y la base de Hemeimeem, desde la que parten los aviones de combate rusos, está en la zona controlada por las tropas de Damasco.
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