Unas 180 personas fueron arrestadas ayer en Berlín como parte del operativo de seguridad para el partido que Alemania le ganó a Polonia. Fueron los primeros enfrentamientos del Mundial entre hinchas y la policía. Aproximadamente 120 de los detenidos son alemanes, acusados de haber lanzado botellas y otros objetos. Hoy la preocupación pasa por los 70.000 «hooligans» que quieren asistir al segundo encuentro del seleccionado inglés.
Berlín - Unas 180 personas fueron arrestadas ayer como parte del operativo de seguridad para el partido Alemania-Polonia en Dortmund, donde se registraron los primeros enfrentamientos del Mundial entre hinchas y la policía. Aproximadamente 120 de los detenidos son alemanes, acusados de haber lanzado botellas y otros objetos contra agentes antes del inicio del encuentro en el Westfalenstadion, que ganó la selección anfitriona por 1-0.
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Horas antes del inicio del partido, unos 60 polacos fueron detenidos por la policía alemana, tras ser señalados como violentos y peligrosos por agentes polacos que colaboran con las autoridades locales. Otros polacos tenían objetos peligrosos, cuya naturaleza no fue precisada por las fuentes policiales.
Este encuentro de Berlín estaba entre los 21 considerados de alto riesgo, sobre un total de 64 partidos del Mundial, por parte de la policía alemana. A causa de la posible llegada de «hooligans» polacos, un grupo de agentes de ese país viajó para colaborar con sus colegas alemanes. En tanto, en el aeropuerto de Dortmund, las autoridades prohibieron el ingreso de un hincha inglés y un polaco, quienes provenían de Londres y cuyos nombres figuran en una lista de « violentos» elaborada por la policía.
Los incidentes sucedidos antes del partido, los primeros registrados desde el inicio del Mundial, fueron rápidamente controlados por los efectivos.
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