Economía

Disenso entre petroleras por el congelamiento

Las empresas coinciden en el impacto negativo de la medida, pero tienen posturas distintas frente a la decisión.

El congelamiento de las naftas provocó un golpe duro para el sector petrolero. Las empresas coinciden en el impacto negativo de la medida, pero tienen posturas distintas frente a la decisión tomada.

Si bien los precios de los combustibles venían retrasados con respecto al incremento de los costos - en su mayoría dolarizados-, la devaluación de los últimos días impactó muy fuerte en el sector del downstream. A diferencia de otros sectores de la economía, que en estos días han trasladado el incremento de costos al ritmo del dólar, los refinadores congelaron los precios en surtidor al valor que estaban vigentes al 9 de agosto pasado. Medidos en dólares, hoy los combustibles en Argentina son, lejos, los más baratos en la región y se encuentran en un nivel muy cercano a lo que cuestan en EE.UU.

La medida tomada por el Gobierno a través de un DNU buscó equiparar las cargas entre el upstream y dowsntream ya que por un lado congeló el precio de los combustibles y por el otro fijó en u$s45,19 el precio del barril de crudo. En el pensamiento del Gobierno, exigir que el refinador compre al productor el barril a u$s58 y luego vender el combustible a u$s45 hubiera escapado a toda lógica.

Las empresas integradas -que reconocen el golpe de la medida ya que son las más perjudicadas- entienden que el DNU es el mal menor porque reparte los costos de la medida en ambos eslabones de la cadena. Consideran que es una medida coyuntural y temporal que debe finalizar pasada la crisis, pero que no puede recaer solamente en el sector de la refinación.

En el otro lado, se encuentran las empresas productoras puras (que sólo extraen, pero no refinan) que salieron a reclamar al Gobierno y algunas de ellas analizan la posibilidad de hacer presentaciones en la Justicia. Las empresas únicamente productoras aluden que su negocio -acotado a la extracción- se ve perjudicado, pero las empresas integradas, que producen, refinan y tienen la mayor representatividad, también lo están.

La voz empresarial entre los productores puros y que más se alzó contra el DNU del Gobierno fue la de Vista, cuyo CEO Gaston Remy hasta hace poco tiempo era considerado “el niño mimado” del macrismo. Generó sorpresa en el sector que la representatividad sea enarbolada por una empresa que comenzó a operar hace poco tiempo y cuya producción no es significativa.

Hoy, en la reunión convocada por la Secretaría de Energia y a la que asistirán las provincias petroleras y el sector empresario, se buscará encontrar un camino de consenso que amortigue la medida y permita pensar en el día 91 cuando finalice el congelamiento.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario