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Otros principales factores de desventaja son la corrupción y la presión del Fisco, por ese orden, según una encuesta difundida hoy por las doce cámaras de comercio binacionales europeas en Argentina.
La encuesta, efectuada entre 160 empresas del total de mil de la Unión Europea (UE) y de capital argentino afiliadas a esas cámaras, muestra que el 77,5 por ciento espera que la economía argentina mejore en 2004 luego de la fuerte reactivación registrada este año.
En este sentido, un 73,8 por ciento prevé mejorías en su sector específico y un 65,6 por ciento un aumento del consumo interno.
La encuesta muestra que durante este año el 76 por ciento de las compañías europeas vio aumentar su facturación y un 61 por ciento se benefició de subidas en sus utilidades.
Destaca además que el 51,2 por ciento aumentó el salario de sus trabajadores este año y el 63,1 por ciento prevé aumentarlo durante el próximo.
Pero el 77,5 por ciento de las compañías ve como una "desventaja" para la inversión la inseguridad jurídica y personal, mientras que el 58,8 por ciento señaló a la corrupción y un 46,9 por ciento a la política impositiva.
Como contrapartida, el 91,3 por ciento de las empresas consideró que la "ventaja" de Argentina respecto de otros países de la región es la calidad de sus recursos humanos.
Otras ventajas del país para los inversores son el costo de contratación de trabajadores, según el 77,5 por ciento de las empresas, y la infraestructura de servicios, de acuerdo a la opinión del 48,1 por ciento.
"Volvió el hábito de cambiar permanentemente las leyes y será muy difícil volver a conseguir el nivel de inversiones de la década de los años noventa", subrayó el presidente de la cámara empresarial argentino-holandesa, Nicolás Boot, en una rueda de prensa.
Boot remarcó que durante la década pasada Argentina recibió inversiones extranjeras directas por unos 160.000 millones de dólares y los países de la UE fueron la principales inversores con desembolsos por 85.000 millones, seguidos por Estados Unidos, con 60.000 millones de dólares.
Sostuvo que las empresas argentinas "deben aprender a escuchar a los mercados para saber lo que quieren", mantener los pactos comerciales y "darse cuenta también de que no todos los europeos son santos".
Jurgen Illing, presidente de la cámara argentino-alemana, señaló a su vez que "crear confianza es la exigencia más grande" que hacen las empresas europeas a la hora de planear inversiones en el país.
También consideró que "es poco" que un 31,3 por ciento de las empresas europeas haya aumentado sus inversiones en el país este año frente a un 66,3 por ciento que no lo hicieron.
"El termómetro del nivel de confianza para la inversión el año próximo marca una ligera perspectiva favorable con ciertos riesgos", comentó en referencia a las expectativas empresariales en la renegociación de los contratos de privatización de los años 90.
En este sentido, el empresario alemán abogó en favor de lograr acuerdos "que sean satisfactorios para las dos partes, porque eso es lo que marca el buen resultado de una negociación".
La encuesta indica que el 76 por ciento de las empresas europeas vio mejorada su facturación en pesos argentinos en un promedio del 49 por ciento con respecto al año pasado.
Asimismo, apunta que el 61 por ciento aumento sus utilidades luego de atravesar la severa crisis económica que siguió a la devaluación del peso, en enero de 2002.
Jurgen Illing aclaró que la mejoría de los beneficios es relativa "porque el año pasado otras encuestas marcaron que el 60 por ciento de las empresas europeas sufrió pérdidas".
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