16 de agosto 2001 - 00:00

Además del pago con bonos estudian nueva moratoria

El gobierno estudia un nuevo plan de facilidades de pago. Se trataría de la posibilidad para quien no tenga dinero en efectivo, con lo que no podrían acceder al canje de deudas, de tener también algún beneficio, pagan-do hasta 96 cuotas las deudas acumuladas al 30 de junio de este año. Para hacer atractivo el llamado, tendría algunas ventajas. Se podrían utilizar saldos técnicos de IVA acumulados, habría un período de gracia de entre cuatro y seis meses para pagar la primera cuota y se sumarían entre las deudas las retenciones y percepciones no liquidadas, además de todos los impuestos tradicionales, incluyendo los aportes previsionales.

Por las oficinas del Ministerio de Economía circulan borradores, bastante avanzados y a punto de convertirse en una medida real, que proponen el lanzamiento de un nuevo plan de facilidades de pago para deudas impositivas que completaría la posibilidad de canjear obligaciones tributarias con títulos públicos, tal como anunció la semana pasada Domingo Cavallo. El nuevo proyecto, por su alcance y profundidad, sería el más amplio de los últimos tiempos. Se habla de entre 96 a 120 cuotas, con cuatro o seis cuotas de gracia, con quitas de intereses, sin garantías y con dos novedades: la posibilidad de descontar IVA técnico de deudas impositivas y de la inclusión de morosidades en las retenciones y percepciones.

La idea es que los contribuyentes que le deban dinero al fisco, y que no puedan acceder al nuevo plan por la exigencia de éste de contar con dinero en efectivo, puedan cancelar sus deudas en un régimen de cuotas, edificado sobre la base del Decreto 93/2000, lanzado por José Luis Machinea al comienzo de la gestión de Fernando de la Rúa pero aggiornado a la realidad económica actual de la Argentina.

Con ese llamado se reconocieron deudas por 4.585,5 millones de pesos declaradas por 179.938 contribuyentes, y se estima que existe un nivel de mora superior a 50%, cifra que se refleja en cada comparación anual de la recaudación impositiva. Ante esta situación, y por efecto del recrudecimiento que tuvo este año la recesión económica, es que desde la Secretaría de Ingresos Públicos que dirige José María Farré se pensó en reflotar de alguna manera atractiva el Decreto 93/2000.

Lineamientos

En concreto, los principales puntos que tendría el nuevo llamado serían los siguientes:

La principal diferencia con el plan del canje de bonos es que éste es obligatoriamente al contado e incluye una quita virtual de la deuda al canjear títulos públicos a valor de mercado (hoy a 60% de su valor nominal) a cambio de deudas impositivas. El futuro plan de facilidades no incluiría quitas, pero permitiría pagar la deuda en cuotas. Se habla de entre 96 (8 años) o 120 (10 años) cuotas consecutivas.

Para que sea competitivo contra el plan de canje de títulos públicos, Economía piensa en incluir deudas de hasta el 30 de junio, como la primera operación.

En Economía saben que el principal enemigo de todo plan de pagos o moratorias es la recesión. Ningún llamado triunfa si es lanzado en medio de una caída en la producción y la actividad. Esta fue la génesis del fracaso del llamado de Machinea. Por eso, y para tratar de hacerlo más atractivo, este programa posibilitaría que la primera cuota se pague entre cuatro y seis meses después de haber sido inscripto el contribuyente. Además, no se exigiría el pago al contado de 5% de la deuda ni la necesidad de anotar garantías para ser aceptado; tal como se obligaba en el Decreto 93.

Incluiría todos los impuestos tradicionales: IVA, Ganancias, Ganancia Mínima Presunta y endeudamiento empresario. Además se sumarán las contribuciones patronales y una novedad: se podrán declarar como deudas las retenciones y percepciones que hayan permanecido sin declarar y que generalmente terminan siendo objeto de juicios entre el organismo recaudador y los contribuyentes.

• Además se podrán cancelar deudas impositivas con los saldos técnicos a favor de IVA que tienen muchas compañías.
Esta posibilidad, piensa en Economía, resultaría atractiva para las empresas en la situación actual, ya que durante el período recesivo se acumuló mucho stock involuntario que no se pudo colocar en los mercados, con la consiguiente imposibilidad de declarar IVA aumentando sus costos. Por eso, y para la actual coyuntura, la posibilidad de descargar IVA contra deudas anteriores al 30 de junio, sería un mecanismo de atracción importante para el llamado.

Aún no está definido el interés que se aplicaría a este plan, pero es seguro que será muy inferior a 3% mensual actual que se aplica para deudas locales y se sabe que sería progresivo. Para las deudas más antiguas el monto será menor y más alto cuanto más cercana sea la deuda. El piso sería de 0,5% mensual y no superaría 1,5 o 2% mensual para las deudas más cercanas.

La idea de los hombres de Economía es que este llamado sea presentado ante Domingo Cavallo antes fin de mes para que sea lanzado definitivamente antes de octubre. En el subconsciente de los técnicos que asesoran al ministro de Economía figura la esperanza de aprovechar el lanzamiento del llamado en algún momento en que las expectativas económicas mejoren y que renazca el potencial interés en los contribuyentes por tener sus cuentas al día.

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