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11 de abril 2008 - 00:00

Adiós al crecimiento a tasas chinas

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Miguel Angel Broda
La aceleración en los índices de precios afectará el ritmo de la actividad económica, coinciden economistas. Miguel Angel Broda, por ejemplo, rebajó su pronóstico de expansión del PBI para este año a 6,9% y adelantó que los números sobre la actividad económica del último trimestre muestran una contracción a 4%. De confirmarse estos diagnósticos el gobierno de Cristina de Kirchner perdería su mejor argumento para, por ejemplo, aumentar las retenciones al campo. «Bye bye China» es la expresión que utiliza Broda para graficar que la Argentina ya no crecerá a 9% como lo hace el gigante asiático. Más aún, recomienda «aprovechar» lo que queda del ciclo expansivo de este año, porque tiene serias dudas sobre el futuro.

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Por su parte, la consultora Economía y Regiones, que dirige Rogelio Frigerio, advierte «amenazas al consumo, principal motor del crecimiento».

  • Indice rural

  • Sucede que la economía argentina ha ingresado en una «aceleración inflacionaria de magnitud», sostiene Broda, que acerca el ritmo actual de aumento del verdadero índice de precios al consumidor a entre 25% y 30% anual ( tomando datos oficiales de provincias no intervenidas por la administración central). Estos datos se confirman con los acuerdos salariales que se llevaron a cabo recientemente donde los aumentos fueron de 19,5% a 24%.

    El alza generalizada de precios, considera Broda, está afectando la actividad económica porque golpea cada vez con más fuerza en el ingreso disponible de los consumidores, uno de los motores de la bonanza económica.

    La mayor inflación también erosiona otro de los pilares del modelo, el tipo de cambio alto, tornando más difícil la exportación y facilitando las importaciones, factores ambos que van en contra de la actividad económica local. El economista calcula que, descontando la verdadera inflación, la paridad del peso contra el dólar pasaría de una relación de 2 (tomando como referencia la salida de la convertibilidad) a sólo 1,30 hacia fin de año.

    En el mismo sentido, la consultora de Frigerio advierte que «el aumento de las presiones inflacionarias reduce el poder adquisitivo del salario real, poniendo en riesgo el dinamismo del consumo y, por ende, la sustentabilidad del actual proceso de crecimiento». Al respecto señala que «la mayor parte del crecimiento del producto obedece a la expansión del consumo, cuyo aporte al crecimiento en 2007 ascendió a 77,9% y, en el período 2003/2007 explicó, en promedio, 70,9% de la expansión». Así, dado que el consumo es el principal motor de la economía argentina, «un menor dinamismo de este componente afectaría negativamente la evolución del nivel de actividad.»

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