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Evan Ellis, experto de esa asesoría internacional, recordó en su exposición en el Club Liberal de Londres que el 90 por ciento del total de exportaciones chinas son en el sector manufacturero.
La ventaja del precio de la mano de obra china con respecto a la media latinoamericana, actualmente de tres a uno, va a seguir creciendo, y representará una fuerte competencia para las exportaciones textiles latinoamericanas tanto a EEUU como a la Unión Europea.
Los chinos están además penetrando ya en los propios mercados latinoamericanos, explicó Ellis, que puso como ejemplos curiosos el que haya ya incluso banderas mexicanas e imágenes de la Virgen de Guadalupe "made in China".
El daño que, según predijo, infligirán los productos chinos a los de la región latinoamericana será mayor en los países con sectores manufactureros importantes como Brasil o México.
México tiene un comercio bilateral con China de unos 15.000 millones de dólares, pero arroja un déficit de 14.000 millones con el gigante asiático, señaló el experto, que recordó que el país latinoamericano perdió entre 2001 y 2003 un total de 250.000 empleos en el sector de la maquila.
En el caso del Brasil, las importaciones chinas aumentaron el año pasado un 48 por ciento mientras que las exportaciones lo hicieron sólo en un 6 por ciento, agregó Ellis en su exposición.
Las importaciones argentinas de China aumentaron un 70 por ciento en los siete primeros meses de 2005 mientras que las ventas de productos argentinos al país asiático crecieron un 22 por ciento.
En Colombia, un incremento del 56 por ciento de las importaciones de textiles en la primera mitad de 2005 tras la expiración, el pasado 1 de enero, del acuerdo multifibras llevó a la imposición de aranceles de entre un 61 y un 87 por ciento.
En su negro panorama - "demasiado negro"-, según algún diplomático latinoamericano presente- de las repercusiones de la presencia china en aquella región, el experto estadounidense se refirió igualmente a las tensiones derivadas de las prácticas laborales y de gestión de las empresas chinas.
Puso como ejemplo las huelgas repetidas en la empresa china Shougang Hierro Perú, en Marcona, cuyos trabajadores se quejan de bajos salarios, riesgos para la salud y frecuentes accidentes laborales.
Por otro lado, señaló que el sector de las materias primas se expone a riesgos de oscilaciones del mercado como lo demuestra el hecho de que mientras que en 2004 China importó trece millones de toneladas de hierro, este año puede convertirse incluso en exportador neto de ese metal.
Asimismo, dijo, la compañía china COLDECO predice un superávit global de cobre en 2006 como consecuencia tanto del aumento de la oferta como del menor ritmo de crecimiento de la demanda china de ese metal, que será la mitad de la que llegó alcanzar en los años noventa (un 8 por ciento anual frente a un 16 por ciento).
Según el experto de Booz Allen Hamilton, existe la posibilidad de que China llegue incluso a "volcar" en el mercado cobre de sus reservas para forzar con esa medida de dumping una caída de los precios.
Allen señaló otros efectos "desestabilizadores" a largo plazo del mayor compromiso chino en esa parte del mundo como el desplazamiento del sector manufacturero latinoamericano, que es el que aporta el mayor valor añadido y ofrece más posibilidades de desarrollo económico.
El sector agrícola contribuye, por el contrario, muy poco a la diversidad de la mano de obra o a su especialización mientras que los ingresos del sector minero, gran devorador de capitales, benefician sobre todo a los inversores.
Todo ello puede hacer que la distribución de la renta en América latina, que es ya la más desigual del mundo, con 200 millones de personas viviendo en la pobreza, se vuelva todavía más desigual.
El experto predijo, por otro lado, que aumentará al mismo tiempo el peso de América latina como vía de tránsito de mercancías que se dirigen al mercado estadounidense gracias, por ejemplo, a los acuerdos bilaterales de libre comercio de Chile con EEUU y China.
Ese comercio dará mayor ímpetu a puertos del Pacífico que hasta ahora tenían poco volumen como el peruano de Tacna y modificará la importancia de los nudos regionales de comunicaciones: crecerá la de Santiago y Lima y decaerá la de Miami.
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