Informó el presidente de la compañía Antonio Mata que se espera para ese periodo un saldo positivo de entre u$s 35,6 y u$s 47,5 millones. Destacó que el balance de Aerolíneas Argentinas en 2003 será el segundo consecutivo "con números azules" (sin pérdidas) después de que la empresa y sus subsidiarias evitaran la quiebra al pasar a manos del grupo turístico español Marsans, en octubre de 2001.
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La previsión responde a un cálculo de beneficios del tres al cuatro por ciento de la facturación esperada, de unos 1.188 millones de dólares, explicó durante una rueda de prensa en la que expuso el plan de negocios de Aerolíneas Argentinas.
Mata destacó que el balance de Aerolíneas Argentinas en 2003 será el segundo consecutivo "con números azules" (sin pérdidas) después de que la compañía y sus subsidiarias evitaran la quiebra al pasar a manos del grupo Marsans, en octubre de 2001.
Para este año, la compañía espera además transportar a 5,6 millones de pasajeros con un "factor de ocupación" de "por lo menos el 70 por ciento" de la capacidad de sus aviones frente al promedio de 72 por ciento registrado en 2002.
Los beneficios esperados abarcan a los de Aerolíneas Argentinas, su subsidiaria Austral, dedicada a los vuelos de cabotaje, y a empresas de transporte de cargas y correos que forman parte del mismo grupo societario, indicó el empresario.
El 26 de diciembre pasado, Aerolíneas Argentinas levantó un concurso preventivo de acreedores al homologar un acuerdo que benefició a la compañía con una quita del 60 por ciento de sus deudas, que al 30 de mayo de 2001 sumaban unos 605 millones de dólares.
En este sentido, Mata subrayó que la compañía superó así una historia de quince años con "números en rojo", "recuperó la confianza del mercado" y está en condiciones de volver a crecer.
El empresario confirmó que para febrero próximo "estarán constituidas" las subsidiarias de la aerolínea en Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay, con una inversión de 30 millones de dólares.
Estas compañías, que trabajarán con aviones y la administración de Aerolíneas Argentinas tanto en vuelos internacionales como de cabotaje, comenzarán a operar a partir del tercer semestre del año.
"Queremos que todas estén operando en julio próximo, pero puede ser en septiembre, eso depende de las legislaciones nacionales: en algunos países el capital extranjero no puede superar el 51 por ciento de una aerolínea", comentó.
Dijo además que Aerolíneas Argentinas estudia crear otra subsidiaria para el mercado europeo, aunque aclaró que "el tema no está aún lo suficientemente maduro".
Señaló que durante este año la compañía aeronáutica sumará a su flotilla ocho nuevos aviones, "cuatro o cinco en el primer trimestre", e inaugurará nuevos vuelos a Pekín y Tokio.
"El camino se hace al andar", matizó el empresario al responder sobre las inversiones previstas, de las cuales sólo confirmó las destinadas a abrir las subsidiarias en Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay "a razón de 7,5 millones de dólares" por cada una de ellas.
"Las inversiones serán para capitalizar a la compañía, que será autosuficiente y no va a gastar lo que no tiene", puntualizó.
Antonio Mata aseguró que no se prevé "ningún plan de reducción de la plantilla" y, por el contrario, destacó que la cantidad de empleados aumentó a "más de 7.000 frente a los 6.400 que había" cuando el grupo Marsans tomó el control.
"Hemos roto con el esquema tradicional de que para obtener resultados las aerolíneas deben despedir gente: yo creo que hay que trabajar más, mejorar la calidad y la eficiencia", apuntó.
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